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Thursday, January 29, 2026

La investigación científica implica mucha dedicación y grandes sacrificios.

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Los resultados de sus investigaciones científicas se han publicado en revistas de impacto nacionales e internacionales.

Asegura el doctor en Ciencias Juan Emilio Hernández García, profesor y jefe del grupo de comercialización y exportación de la Universidad de Sancti Spíritus José Martí Pérez, quien recibió la orden Carlos J. Finlay en reconocimiento a sus más de cuarenta años dedicados a la docencia e investigación

“Desde mi tesis de licenciatura me vinculé a la investigación científica, a partir de ese momento supe que se convertiría en una de las grandes pasiones de mi vida”, confiesa el doctor en Ciencias Juan Emilio Hernández García, profesor y jefe del grupo de comercialización y exportación de la Universidad de Sancti Spíritus José Martí Pérez (UNISS), quien recibió la orden Carlos J. Finlay en reconocimiento a los más de cuarenta años que ha dedicado a la docencia e investigación científicas.

El profe Juan Emilio, como todos lo conocen, se graduó en 1983 en la especialidad de Medicina Veterinaria, una elección que asegura viene de sus raíces campesinas, en la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, donde inició su etapa profesional como docente.

Pero, fue en 1994 cuando este villaclareño devenido espirituano decidió quedarse de forma permanente en la villa del Yayabo para incorporarse al claustro de la que hoy conocemos como Universidad de Sancti Spíritus José Martí Pérez (UNISS).


El profe Juan Emilio ha cosechado varios reconocimientos, entre ellos: el Premio del ministro, Premio del Rector, la Medalla por la Educación Cubana y por los Cien Años de la Medicina Veterinaria, entre otros.

“Llegué a Sancti Spíritus cuando abrió la Unidad Docente para que los estudiantes de ciertas especialidades realizaran aquí su culminación de estudios; comencé en Managuaco, donde siempre aposté por la vinculación práctica de la teoría que recibían los muchachos, creo que ese aspecto es fundamental para su formación profesional”, precisa.

Durante su camino profesional el profe Juan Emilio vio nacer a la Universidad de Sancti Spíritus, donde ha incursionado en diversas responsabilidades, entre las que destacan director de Ciencia y Técnica, vicerrector para atender la universalización y luego vicerrector de investigación y posgrado.

Pero, como él mismo confirma, regresó a la docencia e investigación, pues es lo que más disfruta. En su versátil carrera profesional ha incursionado en investigaciones asociadas a la calidad de la leche y la mastitis, además de trabajar en todo lo relativo a probióticos y sus principales beneficios para los seres humanos y animales.

Juan junto a sus colegas Kolima Peña y María del Carmen Echevarría, merecedoras también de la orden Carlos J. Finlay.

A propósito de ello, el profe Juan Emilio, junto al Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria y la Universidad Nacional del Litoral en Argentina, formó parte del grupo de expertos que trabajó en un proyecto para aislar determinados microrganismos del tracto gastrointestinal de las abejas con el objetivo de utilizarlo como probiótico, una investigación pionera en Cuba.

“Actualmente trabajamos con el kéfir de agua, otro consorcio microbiano con impacto positivo en la salud de las personas, investigación con la que nos proponemos dar a conocer sus propiedades beneficiosas para el consumo humano, pues en Cuba todavía no es muy conocido”, acota.

Quien, además, reafirma que el vínculo docencia-investigación es fundamental para la vida de los estudiantes y es el que da a los educadores la posibilidad de multiplicarse en sus discípulos para con ellos crear un nexo que los transforma, con el tiempo, en familia.

“La investigación implica mucha dedicación y sacrificios, a veces estamos días enteros en el laboratorio, pues hay proyectos que así lo requieren y debemos asumir la responsabilidad que viene con nuestro trabajo; eso es algo que siempre trasmito a mis muchachos”, confiesa emocionado.

El profesor Juan Emilio ha colaborado con investigaciones científicas en otros países, entre ellos: España, Argentina, Reino Unido, Colombia y México.

Méritos que lo condujeron a recibir la orden Carlos J. Finlay, máximo galardón de la ciencia en Cuba para premiar sus más de cuarenta años de dedicación a la docencia e investigación científica de gran rigor y alto impacto social.

“Este reconocimiento es un compromiso y un catalizador para seguir investigando y enseñando a las próximas generaciones de investigadores; fue un gran orgullo recibirlo junto a muchos colegas en el Aula Magna de la Universidad de La Habana para agradecernos tantos años de entrega al trabajo”, concluye.La investigación científica implica mucha dedicación y grandes sacrificios (+fotos) – Escambray


Gabriela Estrella Cañizares

Universitarios que trabajan.

 



Más de un agobio llevó a Luis Alejandro García a pedir licencia estudiantil. Creyó que una pausa por un año en su carrera de Ingeniería Informática en la Universidad de Sancti Spíritus José Martí (UNISS) aliviaría los tantos torbellinos que le rodeaban.

«Cuando los profesores conocieron mi decisión conversaron conmigo. No quería alejarme de la universidad, por lo que me ofrecieron una plaza en la secretaría de posgrado de mi facultad, la de Ciencias Técnicas y Económicas».

Se reincorporó al estudio en el 2do. año de su carrera mientras mantenía las responsabilidades laborales. Desde entonces, además de encarar sus necesidades económicas, pone en práctica los saberes adquiridos en el aula.

«Trabajo en un sistema para automatizar la introducción de todos los datos que manejamos. Ese es mi proyecto de tesis: me facilitará mi labor y quedará para la universidad», dice.

A su corta edad no le resulta fácil llevar a la par las responsabilidades y exigencias de sus profesores (y a la vez colegas) y el estudio de una carrera que obliga a pasar mucho tiempo frente a textos y computadoras.

«Estoy en la secretaría durante las mañanas y me incorporo a clases después de almuerzo. En ocasiones resulta tedioso, pero hay que hacer el esfuerzo porque para nadie es un secreto que, por muchas razones, estudiar y sostenerse económicamente es bastante complejo en las condiciones que transitamos. Hay que generar ingresos para ayudar a nuestras familias, y si nos organizamos bien, claro que podemos lograrlo».

Según cifras del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social facilitadas a Juventud Rebelde, en Cuba existen 15 920 trabajadores con más de un contrato en el sector estatal; de ellos 7 626 son mujeres y 2 417 son jóvenes. Por otra parte, 2 842 estudiantes trabajan a tiempo parcial en el  propio sector estatal, de ellos 2 103 son universitarios.

En la actualidad 2 842 estudiantes trabajan a tiempo parcial en el sector estatal y, de ellos, 2 103 son universitarios. Foto: Roberto Suárez

Sin embargo, Emanuel López, alumno de la Licenciatura en Contabilidad y Finanzas, luego de experimentar en el sector de la cultura buscó ofertas laborales en las formas de gestión no estatal.

«Laboro con técnicas de impresión por sublimación y a la par administro y llevo datos contables. Esto me obligó a estudiar de forma independiente, porque la decisión de trabajar la tomé al unísono con cambiar de carrera.

«Antes estaba en la Ingeniería Informática, y tanto los aprendizajes de esa especialidad como los que adquiero de forma autodidacta o en la nueva labor me han permitido desempeñarme mucho mejor. Además, tengo buena remuneración económica y todo lo que hago está amparado por un contrato», insiste el joven.

Al principio pensó dejar totalmente el aula o apostar por el Curso por Encuentros. Temía que le resultara imposible mantener la doble carga… Pero no: la asumió con entereza y su vida fluyó.

No todos corren la misma suerte

Trabajar para sustentar los estudios se ha convertido en una práctica común, lícita y respaldada desde la voluntad gubernamental. Muchos jóvenes se multiplican entre compromisos docentes y laborales para lograr llevar a buen término los primeros. Estudiar y trabajar es, sin duda, un camino complejo, retador y a veces necesario.

Puesto en una balanza, el resultado para las nuevas generaciones y la sociedad debe ser de ganar-ganar, tanto en el área del conocimiento y experticia de los futuros profesionales como en la batalla por el sustento cotidiano.

Sin embargo, ante la urgencia de ingresar fondos y el desconocimiento de sus derechos, no pocos se vinculan con empleadores que actúan en ese aspecto al margen de la ley (en el sector no estatal, sobre todo), violando horarios y normas sin el amparo explícito de un contrato laboral.

Daniel, uno de los holguineros entrevistados por Juventud Rebelde, relató haber sorteado varios desafíos durante su tránsito por la educación superior. Primero porque estuvo becado, lejos de casa y de los suyos, y entendió que necesitaba una vía de subsistir en la cabecera provincial.

«En ocasiones me quedaba dormido en el aula por el cansancio. Los profesores no entendían por qué pasaba aquello y me regañaban. En aquel momento me molestaba, pero ahora los entiendo: no sabían cuál era mi situación. Casi nadie lo sabía».

Para sostener sus estudios superiores trabajó en disímiles áreas y negocios privados. Desde ayudante de albañil hasta camarero, mensajero y ayudante de cocina. Siempre trató de ganarse la vida honradamente en esa etapa decisiva y asegura que lo volvería a hacer.

«¿Contrato? Nunca tuve uno. Trabajé por tiempos prolongados en diferentes lugares y nunca me lo exigieron», asegura. Pero más allá de la responsabilidad de quien emplea debe estar la preocupación de los jóvenes por garantizar la legalidad del proceso, algo que, reconocen muchos, no suelen tener en cuenta.

Aunque las cifras no arrojen toda la magnitud del asunto, existe un número considerable de jóvenes que trabajan fuera del registro legal en negocios particulares; por ejemplo, como dependientes nocturnos en bares o cafeterías.

Este asunto muy serio, el propio Ministerio de Trabajo y Seguridad Social lo ha revelado en varias ocasiones como una violación grave de las normas establecidas para cualquier actor económico: un delito que entraña riesgos y resulta sancionable.


Necesidades objetivas

Aníbal, estudiante de Lenguas Extranjeras, también decidió trabajar, más que por la remuneración, por acumular vivencias como futuro docente. En la secundaria básica Carlos Manuel de Céspedes, en Holguín, lo acogieron como uno más: «Quería experimentar cómo era el mundo laboral y aprovechar mi tiempo en algo vinculado con mi carrera para alcanzar luego mayor éxito como profesor de Inglés.

«Primero me acostumbré a estudiar por las noches, pero mis padres me pidieron que dejara el trabajo porque decían que me afectaba en el rendimiento de los estudios, y era verdad que a veces llegaba a la casa cansado y solo tenía deseos de dormir. Luego fui cambiando las dinámicas para priorizar el estudio y emplear el tiempo restante en el trabajo».

El caso del espirituano Cristian Rodríguez es bastante particular. Trabaja desde antes de matricular en la casa de altos estudios y creció, prácticamente, en los pasillos de Radio Sancti Spíritus.

«Decidí no abandonar mi labor, aunque ya solo pueda hacerla los fines de semana, porque me gusta lo que hago y aporto a mi hogar. Si bien la realización de sonido no tributa a mi carrera de Ingeniería Informática, con mis conocimientos sí puedo, y ya lo he hecho al contribuir a la radio cubana».

Para Yamina Isabel Vera, alumna de 2do. año de Ingeniería Industrial, no es ajeno el binomio estudio-trabajo. Como presidenta de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) de la Facultad de Ciencias Técnicas y Económicas de la UNISS ha sido testigo de más de un análisis sobre el tema.

«Hoy son pocos quienes no aprovechan esa oportunidad para garantizar independencia económica. Si bien los pagos no suplen todas las necesidades, sí alivian. En las reuniones insistimos en no bajar la guardia con el estudio. Conocemos opciones de empleo, incluso en nuestra propia universidad, muy factibles para simultanear con la carrera porque no nos desvinculan de nuestra primera responsabilidad: estudiar».

Esta trinitaria es la primera de su carrera que labora en el área de Recursos Humanos de la institución académica. «Este trabajo ha ayudado muchísimo para ganar responsabilidad y crecer», concluyó.

El estipendio

No es secreto que un viaje entre Artemisa y La Habana puede superar los 500 pesos. ¿Cómo paga eso un estudiante que va a casa una vez por semana? Soñar con más es imposible… Incluso cuando disponen de gratuidades, por ejemplo, en la residencia estudiantil o para obtener parte del material escolar, muchos deben complementar sus gastos de alimentación y de artículos imprescindibles de su día a día.

Aunque se impone ver el asunto de forma integradora y multifactorial, en opinión de varios estudiantes, como Indira Santamaría, una de las cuestiones por las que los universitarios destinan tiempo a un empleo es por el bajo estipendio que perciben.

«Cuando se implementó la Tarea Reordenamiento, se valoró una cuantía que hoy, con las condiciones económicas del país, no cubre ni un mínimo de necesidades.

La cifra contemplaba entre 200 y 600 pesos, en dependencia del año que curse el estudiante, y así se ha mantenido. Comerse, por ejemplo, una pizza actualmente en los alrededores de cualquier facultad habanera sobrepasa los 250 pesos, así que imaginen…», reflexiona ella.

A su vez, recuerda que, si bien es cierto que el estipendio es solo una ayuda básica para el estudiante, y no un salario como tal, cree que se deberían valorar acciones en ese sentido, y  que se modifiquen esas cuantías tan bajas que hoy perciben.

Prioridades y proyectos

La sombra en el contorno de los ojos de Alejandra de la Cruz transmite un cansancio acumulado por días. Como quien sostiene su mundo con hilos tensos, ella describe su rutina diaria como «bastante fuerte».

Tratándose de una estudiante de 6to. año de la Facultad de Ciencias Médicas Calixto García, en la capital, su carga académica resulta potente. Sin embargo, ella desarrolla en paralelo otras actividades para asegurar su sustento económico. «Llevo meses cuidando a una señora por un pago mensual en dólares. A veces mis padres me envían dinero, lo que pueden reunir, pero no alcanza», explica.

Así, un frágil rompecabezas de varias piezas envuelve sus días en cálculos e incertidumbre. Manejar esa dualidad estudio-trabajo llega a ser difícil, afirma: «Suelo acostarme tardísimo porque tengo que viajar diario de la facultad a mi casa en Alamar, para luego cuidar a esa persona mayor».

También recibe apoyo de sus padres María Karla Ramos, estudiante de Sicología en la Universidad de La Habana, pero su economía depende en gran medida de su trabajo en una cafetería próxima a su centro de estudios.

El desafío, reconoce, ha sido equilibrar las exigencias. El empleo la ha obligado a organizar mejor su tiempo, y aunque sus calificaciones se mantienen estables, admite que podría rendir más en el aula.

«Lo más difícil es sacrificar actividades sociales o dormir menos para cumplir con todo», confiesa, consciente de que la doble carga le exige disciplina y resistencia: «Es un sacrificio que hago porque quiero salir adelante».

Aunque mantiene su aspiración de ejercer como sicóloga y vivir de lo que estudia, reconoce que, por ahora, debe tirar con lo que aparezca: «No es lo que quiero hacer toda la vida, pero me ayuda a mantenerme sin abandonar mis estudios», recalca convencida de que cada esfuerzo actual es un paso hacia la profesión que sueña ejercer.

Esa línea de ideas también la sigue la artemiseña Saylis Mena, ya en 4to. año de Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, para quien estudiar y trabajar implica mayor responsabilidad de la que imaginó al tomar esa decisión.

Numerosos universitarios apuestan por un empleo en el sector no estatal. Foto: Archivo de JR

«La lucha diaria es intentar cumplir con todo, y bien. Es difícil, pero siento que llevar las dos cosas de la mano me ha convertido en una persona más independiente. ¡Sin romantizarlo demasiado!

«Quizá si la situación en el país fuera diferente no tuviera que pensar en cómo estudiar, trabajar y hacer una tesis organizando horarios para que las 24 horas del día me alcancen. Tal vez no me hubiera visto en la obligación de emplearme antes de graduarme para ayudar a mis padres y no sentirme culpable por los gastos que genera el tránsito universitario», confiesa.

Como ella, muchos jóvenes logran contratarse en entidades afines a las profesiones que estudian, lo cual supone un desafío extra para cumplir con ambas misiones. Aun así, ese vínculo refuerza conocimientos, y las experiencias del personal que les rodea también aportan a su formación.

Lo difícil es cuando el empleo elegido, aun cuando ofrece mayores remuneraciones, dista mucho del estudio. Ante esa disputa suele perder el área del conocimiento, comenta la colega en formación. En casos así, algunos sucumben al apremio y abandonan la carrera para sumirse en una oferta tentadora que exige muchas horas de trabajo y ningún nivel escolar.

La historia de José Miguel Sánchez Martínez, estudiante de 2do. año de Comunicación Social en la modalidad de Curso por Encuentro de la Universidad de Oriente, muestra su vida como un acto de malabarismo constante.

«Trabajo como eléctrico en la filial provincial de la empresa Geysel en Santiago de Cuba. Además, colaboro como tatuador en un estudio, y el tiempo que me queda entre semana lo empleo como gestor digital de ventas», enumera.

El suyo es un currículo forjado en la necesidad, que habla de una versatilidad impuesta por las circunstancias. Cada uno de estos oficios le exige un cambio de chip mental y físico frecuente, que algún día puede pasar factura.

A diferencia de lo vivido por sus padres y abuelos, la realidad de estos jóvenes es la de una generación que está aprendiendo, a fuerza de determinación y sacrificio, a ver el título universitario como un trayecto que se recorre con vocación y responsabilidad.

Trabajar para mantener ese sueño los dignifica como hombres y mujeres, y los prepara no solo para aportar mañana, sino desde hoy a la sociedad en la que nacieron y siguen eligiendo como su forja.

Lo suyo no es una comparación vacilante entre el estudio y el trabajo: ven ambos como indispensables para lograr el equilibrio colectivo y personal, y piensan su presente con beneficios inmediatos, sin que Cuba pierda.

El desarrollo de un ensayo clínico fase III para evaluar la eficacia y seguridad del Dermofural ungüento 0.15 por ciento como antibacteriano en pacientes adultos con infección leve en las úlceras del pie diabético.

 


se establece, desde el pasado mes de mayo, en el Hospital Clínico-Quirúrgico Arnaldo Milián Castro y en los seis policlínicos de la cabecera provincial.

Se trata de un producto con sello villaclareño, pues su ingrediente farmacéutico activo (la furvina) se sintetiza en el Centro de Bioactivos Químicos (CBQ) de la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas. Fue registrado en el país en el año 2007 para el tratamiento externo de lesiones por dermatofitos (hongos), y permaneció en el cuadro básico de medicamentos entre 2008 y 2016.

Sin embargo, evidencias experimentales obtenidas por investigadores del CBQ y colaboradores de otros centros dan cuenta de la acción antibacteriana de la furvina, lo cual resulta necesario corroborar en la práctica médica. Con anterioridad, se realizó un ensayo fase II en la sala de Angiología del hospital Arnaldo Milián Castro, que arrojó buenos resultados y afianzó la necesidad de continuar las investigaciones en una fase III.

Hasta el momento, 34 pacientes han sido evaluados y 20 de ellos, incluidos en el estudio, que prevé reclutar a 164 sujetos, de los cuales 82 recibirán el medicamento y al resto se les administrará placebo, según explicó el Dr. Cecilio González Benavides, especialista de II grado en Angiología y Cirugía Vascular, coordinador del programa de atención integral a la úlcera del pie diabético en Villa Clara y profesor principal del ensayo clínico.

«Estamos hablando de un producto que tiene doble actividad, y en muchas úlceras del pie diabético encontramos una flora polimicrobiana, con infecciones por hongos y bacterias específicas. Validar el medicamento con esta doble acción representará un beneficio, sobre todo para los pacientes, pero también desde el punto de vista comercial. Una vez reincorporado el Dermofural al cuadro básico de medicamentos, podríamos aplicarlo también en otro tipo de úlceras», amplió.

De acuerdo con la Dra. Yuslizan Álvarez López, especialista de Angiología y Cirugía Vascular del hospital Arnaldo Milián Castro, y al frente del ensayo clínico en dicha institución, el estudio está dirigido a pacientes portadores de una úlcera del pie diabético grado 1 en la escala de Wagner; es decir, una lesión superficial, sin compromiso a nivel óseo.

Asimismo, la especialista destacó la oportunidad de validar y extender el uso del fármaco para atender a tiempo las infecciones leves que se presentan en este tipo de lesiones y evitar la complicación más temida en personas diabéticas: la amputación mayor.

Como muestra de la alianza entre profesionales e instituciones de la atención primaria y secundaria, los pacientes son captados desde su área de salud, y en muchos casos la identificación comienza en los consultorios médicos. En el hospital «Milián» se realizan las consultas previas y posteriores a la aplicación del ungüento y en los policlínicos, las curas durante varios días.

Expertos del Centro Nacional Coordinador de Ensayos Clínicos (Cencec) establecieron que se considerará satisfactoria la respuesta, si a las 48 horas de terminado el tratamiento se aprecia una lesión no infestada desde el punto de vista clínico, y se descarta la presencia de microrganismos mediante estudio microbiológico.

«Necesitamos que la convocatoria llegue a toda la población, que los pacientes diabéticos con una úlcera en el pie asistan a los policlínicos del área de salud para continuar el ensayo clínico. El principal objetivo es que mejoren en calidad de vida», apuntó la Dra. Álvarez López.

Desde el policlínico Chiqui Gómez Lubián, la Dra. Margot González Llerena, responsable del ensayo clínico en esa área de salud, explicó que los pacientes interesados en participar en el estudio pueden acudir a la sala de rehabilitación cualquier día de la semana para una valoración por parte de los podólogos. Además, hizo énfasis en la comunicación con los familiares que casi siempre los acompañan cuando las lesiones dificultan su movilidad, y en el apoyo que brinda durante todo el proceso el equipo multidisciplinario que interviene desde el policlínico.

Según datos de la más reciente edición del Anuario Estadístico de Salud, en 2024, la diabetes mellitus (DM) se mantuvo como octava causa de muerte en Cuba, con más de 2500 defunciones, y registró una prevalencia de 71.3 personas con dicha patología por cada mil habitantes.

Investigaciones estiman entre un 25 y un 35 por ciento el riesgo de que un paciente con DM desarrolle como complicación una úlcera en los miembros inferiores en algún momento de la vida, y el Dr. Cecilio González Benavides acota que el 40 por ciento de estas lesiones pueden permanecer abiertas du­rante seis meses, otro 40 por ciento, por más de un año, y un 10 por ciento, hasta cinco años.

Asimismo, el especialista destaca el amplio trecho que ha avanzado la ciencia cubana con el desarrollo del factor de crecimiento epidérmico humano recombinante (Heberprot-P®), para la cicatrización de las lesiones, la reducción del riesgo de amputación y la calidad de vida de los pacientes. Sin embargo, para lograr tales resultados, es imprescindible que la úlcera esté libre de infección, de ahí la importancia de corroborar los efectos de un producto con propiedades antifúngicas y antibacterianas, también resultante de la innovación nacional.

Monday, January 26, 2026

El antimperialismo es la responsabilidad moral de la identidad caribena ante la humanidad a partir de Moctezuma en Tenochtitlan..


Por Gualterio Nunez Estrada. 

La responsabiliad moral del area caribe ante la humanidad surge a partir de la resistencia de Moctezuma (c. 1466 – 29 June 1520) ante la invasion de Hernan Cortez, exitosa en principio, no nacio esta capacidad moral ante el invasor de un partido politico, ni de ideas filosoficas en esa epoca aun desconocidas, sino que fue un principio natural y original de una cultura donde prevalece el no sometimiento, principio que se esparcio por toda el area a partir de un choque cultural con una tecnologia militar superior por parte de los espanoles que consideraban a los indigenas seres inferiores. No existia para los imperios una concepcion de humanismo, tal y como se demostro en el fracaso del obispo Las Casas ante el Regimen de Encomiendas, el exterminio de los indigenas en el caribe y luego la posterior trata de africanos de la cual ya hablara Sancho Panza en Don Quijote como el modo mas facil de enriquecimiento en la epoca. 

Esto es asi hasta nuestros dias como se comprueba en Gaza. Y en la forma libre de prejuicios en que un imperio se adjudica un area o un pedazo de pais como quien pica un pastel.

Este principio caribeno de responsabilidad moral ante la humanidad, que forma parte de la bioetica latinoamericana del gobierno de Mejico, lo expreso el poeta dominicano Victor Villegas en un poema:

                                   Reclinaba la cabeza en un periodico

                                   amarillento de noticias viejas,


                                   sin darse cuenta que aplastaba la nariz

                                   del senor Churchill.

                                   y estrujaba el vestido de la reina, y

                                   cuando hacia un leve movimiento

                                   hundia corazados alemanes, destruia

                                    el fuselaje de aviones norteamericanos 

                                    y se le adherian a los cabellos las letras

                                    de un poema al holocausto.*

 *Identidad, Orientacion sexual y fantasia erotica en la poesia de Victor Villegas. Republica Dominicana y el ideal de Eros y Psique en el Caribe.  por Gualterio Nunez Estrada AMAZON 2025.

Sobre la genetica indigena en el cubano.Hace 325 años se fundó un pueblo aborigen, un hecho que quiebra algunas narraciones sobre la desaparición total de los aborígenes cubanos

 



Muchas veces se nos dijo en el aula y más allá que los aborígenes cubanos sucumbieron prontamente, abatidos por el látigo, las enfermedades y la espada. Sin embargo, ese rápido relato es demasiado simple. En el corazón del valle del Cauto, un poblado nombrado Jiguaní rompe esa narrativa y nos invita a investigar mejor nuestra historia.

¿Cómo es posible que si en el siglo XVIII ya no había indios en nuestro país ese pueblo haya surgido el 25 de enero de 1701, con nombre precisamente aborigen? ¿Era cierta la teoría de la «abolición total»? ¿Cuánto conservamos hoy de los habitantes primigenios de nuestro archipiélago? Sobre estas preguntas deberíamos reflexionar hoy.

«Este lugar es una de las excepciones de Cuba. Mientras el resto de las villas, comenzando por Baracoa, se fundaron por deseos de los españoles, Jiguaní se creó por interés del indio Miguel Rodríguez, oriundo de Bayamo, quien junto al cura Andrés Jerez, decidió reconcentrar aquí, para protegerlos, a los naturales dispersos de estos territorios, situados entre los ríos Contramaestre y Cautillo», señaló al respecto el historiador local Hugo Armas, quien ha dedicado más de 45 años investigando sobre el legado aborigen en la región.

Esta afirmación genera curiosidad, atracción, deseos de buscar en la zona...

Una fundación que cambia la historia

Cuando supuestamente ya no quedaba un solo taíno en pie, más de 20 familias aborígenes fundaban Jiguaní, un poblado que conservó durante mucho tiempo costumbres ligadas a la cultura indígena. Aunque en 1818 un decreto de la metrópoli declaró oficialmente el fin de la villa aborigen, los indios siguieron viviendo. La prueba está en las disposiciones que en 1836 firmó el alcalde Miguel Íñiguez (abuelo del general Calixto Íñiguez) para proteger a nuestros primigenios.

Hay algo en esta historia, sumamente llamativo, apuntado por el propio Hugo Armas: en Jiguaní (cabecera municipal del municipio homónimo) y en los caseríos aledaños a La Seca, La Seiba (con S), Cañadón, Santa Cruz, Palmarito o Monte Alto, familias enteras —Ferrales, Rivero, Reyes, Quesada, Anaya,Aguilera, Aguilar, Garcés, Leyva, Sosa, Fuentes— se entrecruzaron durante cuatro generaciones y eso creó grupos muy parecidos físicamente, algo de lo que se enorgullecen en la actualidad sus descendientes.

Entre esos sucesores, cuenta Dora Aguilar Osorio, quien recordaba a este periódico cómo sus abuelos le narraban cuentos sobre los jigües, que eran «unos enanitos que salían por la noche de los ríos y asustaban».

La leyenda original señala que el jigüe era un duende  pequeñito que hacía perderse a los caminantes en ríos y lagunas. En el occidente de Cuba se le nombra güije y es descrito como un ser de piel oscura de ojos saltones. Sin embargo, en esa región pudo pasar igual que con la historia de la Virgen de la Caridad: el enano se convirtió en negrito al paso del tiempo, y esto hizo pensar en su procedencia africana. Pero en realidad es una historia aborigen.

De todos modos, tal leyenda no es lo único que se conserva por estos lares.

Congo, carabalí... y taíno

Hemos repetido hasta el cansancio la frase que reduce nuestro mestizaje a dos ingredientes: «El que no tiene de congo tiene de carabalí». Olvidamos así que el primer mestizaje no fue el binomio negro-blanco; fue, necesariamente, el encuentro  -muchas veces violento- entre el conquistador español y la mujer indígena.

En ese primer hogar criollo, las madres transmitieron, aunque fuera furtivamente, algo más preciado que los rasgos: su léxico. Eso explica por qué en Jiguaní, Bayamo y otras zonas del Cauto —si bien es cierto que la lengua original de nuestros primeros pobladores desapareció— se emplean todavía palabras como sobaco (axila), tubonuco (chichón), sao (monte), hayaca(tamal), cutara (chancleta), atauto (candela) y otras como fututo, macana, caguayo, bayoya…

Como bien apuntó alguna vez a JR la lingüista Libia Roblejo Peña, no se puede pasar por alto que la musicalidad, a la hora de hablar, es propia del triángulo Bayamo-Las Tunas-Holguín, algo quizá heredado de los aborígenes, al igual que ciertas expresiones tropológicas como «te comiste la guayaba», una frase vinculada con la ausencia porque Maquetaurie Guayaba era el señor de Coaybay, el mundo de los muertos, de los no presentes; y la guayaba resultaba el alimento favorito de las opías, es decir, de los fallecidos.

Otras huellas de los aborígenes en la región están en la culinaria (la confección del casabe), la arquitectura (la construcción de los caneyes, que tienen ocho lados y surgen a partir del guano), la artesanía (elaboración de objetos a partir de plantas), las costumbres (el uso del tabaco ya universal, la hamaca y la canoa). Otra de las tradiciones llamativas de algunos moradores de la zona del Cauto consiste en guardar una semilla de cayajabo, una planta trepadora, que por sus «poderes» supuestamente ahuyenta la mala suerte y era empleada por nuestros nativos.

Al respecto, Lázaro Miguel Aguilar Ramírez, un jiguanisero conpreasuntos ancestros indios, contó: «Mi papá siempre traía una semilla de esas en el bolsillo, se calentaba al frotarla en una superficie y eso se lo habían transmitido sus abuelos».

Incluso, el espiritismo de cordón, como explicó el investigador Ángel Lago Vieto, también procede de nuestros indios. «Esta parte, en esencia, de los ritos indocubanos como el areíto y la cohoba. La utilización de las yerbas, los pases magnéticos, los despojos, la propia danza y el estilo del canto en que supuestamente existe comunicación con los muertos, son elementos de las ceremonias indígenas, aunque sin dudas se le han incorporado elementos blancos y africanos,fundamentalmente congos», refirió.

Orgullo por la primera sangre

Roto el mito del «exterminio total», valdría preguntarse si podemos hacer más por rescatar o preservar lo poco o mucho que nos ha quedado de los primeros pobladores de Cuba. En Jiguaní, por ejemplo, surgió en 1991, por la insistencia de Hugo Armas, un grupo descendiente de aborígenes, que ha realizado conversatorios sobre la cultura de los nativos originales. Este tipo de eventos también se ha desarrollado en Guantánamo, donde también hay huellas de aquellos antecesores, pero la iniciativa no ha recibido un impulso verdadero. En cualquier caso, lo más importante será no olvidar jamás de dónde venimos, vivir eternamente orgullosos de nuestra primera sangre.Jiguaní y la leyenda rota del país sin indios - Juventud Rebelde - Diario de la juventud cubana


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Saturday, January 24, 2026

Punto de vista sobre suplementos vitaminicos, antioxidantes y pildoras Omega-3. Aunque comer pescado es mas saludable que tomar pildoras de aceite de pescado.

 

                                Las grasas omega-3 se encuentran                             principalmente en el pescado

Comentario basado en un articulo del American Council on Science and Health. TITULO DEL ARTICULO:

Casi siempre hemos estado oligados a pensar que antioxidantes y polivitaminicas nos protegeran del cancer y otras enfermedades, la propaganda y la fe popular nos obligan a comprarlos y consumirlos aunque el medico primario jamas lo aconseje.

Para el Dr. Joe Schwarcz  director de la "Oficina para la Ciencia y la Sociedad" de la Universidad McGill, cuya misión es separar el sentido real de lo absurdo el problema de los suplementos es como sigue a continuacion:


Se estima que hay más de 100.000 suplementos dietéticos diferentes en el mercado en Norteamérica. Algunos de estos, como los suplementos "detox", son totalmente inútiles; Otros, como los potenciadores del sistema inmunitario y las megadosis de antioxidantes, tienen evidencia insignificante, mientras que los multivitamínicos suelen ser un costoso aliviador de las ansiedades nutricionales sin ninguna evidencia de reducir el riesgo de cáncer, enfermedades cardiovasculares, deterioro cognitivo o mortalidad por todas las causas en la población general. Sin embargo, hay algunos suplementos que están respaldados por evidencia clínica en ciertas situaciones. Vitamina D para la fuerza ósea, creatina para breves episodios de actividad muscular, probióticos para la salud intestinal y ácidos grasos omega-3 para la salud cardiovascular. En cualquier discusión sobre suplementos, hay que mencionar que estos productos están muy poco regulados y no requieren evidencia de eficacia antes de comercializarse. Además, numerosos estudios han demostrado que el contenido del producto no siempre se ajusta a lo indicado en la etiqueta.

Los ácidos grasos omega-3 merecen discusión porque han sido ampliamente estudiados y han demostrado potencial de beneficio en al menos algunos ensayos clínicos. El término "omega-3" se refiere a un aspecto de la estructura molecular. Los ácidos grasos están compuestos por una cadena de átomos de carbono, cuyo último carbono se denomina el carbono "omega" del griego para "último". Si hay múltiples enlaces dobles que mantienen unidos los carbonos en la cadena y el primero que se encuentra contando desde el final de la cadena está en el tercer carbono, tenemos una grasa omega-3. Si está en el sexto carbono, tenemos una grasa omega-6. Las grasas omega-3 se encuentran principalmente en el pescado, pero también contienen algunas semillas de lino, chía y nueces. Las grasas omega-6 se encuentran principalmente en los aceites de semillas.

Hay evidencia de que aumentar la ingesta de grasas omega-3 por parte de personas con una ingesta baja, principalmente debido a la falta de pescado, puede reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Existen varios mecanismos plausibles que pueden explicar la reducción del riesgo. La evidencia más sólida proviene de una reducción de los triglicéridos en sangre como respuesta a un aumento en la ingesta de grasas omega-3. Los triglicéridos son grasas que circulan por el torrente sanguíneo y pueden penetrar las paredes arteriales y promover la formación de depósitos, o "placas", que pueden frenar el flujo sanguíneo o, peor aún, reventar y provocar la formación de un coágulo que puede provocar un infarto. Sin embargo, si las grasas omega-3 se incorporan a los depósitos, se vuelven más estables y menos propensas a romperse.

El riesgo de rotura también aumenta por la inflamación crónica, y las grasas omega-3 tienen un efecto antiinflamatorio. Además, las grasas omega-3 también se incorporan a las células que recubren los vasos sanguíneos, el endotelio, y mejoran la respuesta a los cambios en la presión arterial. También existe un menor riesgo de arritmias ventriculares, así como una reducción en el riesgo de formación de coágulos sanguíneos, ya que las grasas omega-3 reducen la agregación plaquetaria. Por otro lado, con una dosis alta, 3-4 gramos al día, los omega-3 aumentan ligeramente el riesgo de fibrilación auricular.

Wednesday, December 31, 2025

Un hogar materno, donde las embarazadas reciben atencion especializada a partir de la semana 26, en un municipio de montana en Cuba.

 

Con 17 años y 34 semanas de embarazo, Aimara Ramírez Azahares descansa en una de las camas del nuevo Hogar Materno del municipio de Yateras. Mientras acaricia su vientre valora la tranquilidad de un servicio que resuelve una demanda histórica de la comunidad: evitar el largo y complicado traslado de las gestantes a otros territorios para recibir atención espe cializada.

“Vivo en Palenquito y estoy muy contenta con la atención que recibo aquí. Me siento tranquila, porque puedo estar cerca de mis familiares; lo que no hubiera podido hacer si me hubiesen ingresado en Guantánamo”, refiere Aimara con una tímida sonrisa.

Como muchas otras mujeres de la zona, Aimara reside en un área rural de difícil acceso, donde la lejanía de ese tipo de instituciones médicas generaban estrés y rechazo al ingreso.

En la cama contigua, Maylen Cuevas Piñón, de 24 años y residente en La Clarita, es de esas beneficiarias. Ingresó en el Hogar Materno por una cervicitis, con medicación por siete días. “Aquí me han tratado muy bien. El personal médico y las enfermeras son muy amables, y las condiciones son excelentes”, cuenta.

Destaca la comodidad de las habitaciones, equipadas con ventilador, clóset y televisión pero, sobre todo, valora la cercanía familiar: “Recibo visitas y no tengo que preocuparme por el transporte o por estar lejos de mi gente”.

Más allá de las comodidades físicas, las gestantes que pasan por este centro subrayan el trato humano y personalizado que reciben. La atención no se limita a lo médico, incluye un seguimiento emocional clave para su bienestar. Ese enfoque integral, unido al hecho de permanecer en su comunidad, y rodeadas de su gente, crea un ambiente de confianza que facilita todo el proceso del embarazo.

En cada rincón del Hogar Materno se respira tranquilidad, y eso es altamente valorado. La nueva institución, inaugurada el 13 de agosto, garantiza atención especializada a gestantes en el propio municipio montañoso, evita traslados a la cabecera provincial y fortalece el Programa Materno Infantil de Yateras.

Atención Materna local




La doctora Yaniuska de la Torre explica que las gestantes que residen en áreas rurales deben ingresar en el Hogar Materno a partir de la semana 26 de embarazo.

Para la doctora Yaniuska de la Torre Frómeta, especialista en Medicina General Integral y certificada en Obstetricia y Ginecología, el Hogar Materno representa un importante avance para el municipio de Yateras. Con tres años de experiencia trabajando en la especialidad, es testigo de cómo ese centro mejora las condiciones de salud materna.

Antes de su apertura, las embarazadas de riesgo recibían atención en una sala de ingreso del hospital municipal, pero el espacio era limitado y no cubría todas las necesidades de las gestantes.

La inauguración del Hogar Materno en agosto marcó un antes y un después en la atención a las embarazadas. Con una capacidad de 10 camas, el hogar atiende a aquellas que, debido a su estado de salud o a su situación de vulnerabilidad, necesitaban cuidados especiales.


La capacidad de ofrecer atención médica especializada a nivel local ha sido un gran avance para la salud materna del municipio.

“Las pacientes que tenemos aquí a menudo presentan complicaciones como bajo peso, y otras patologías que requieren un seguimiento cercano”, señala la doctora.

Además, el protocolo establece que las mujeres que residen en áreas rurales deben ingresar en el Hogar Materno a partir de la semana 26 de embarazo, y permanecen allí hasta la semana 34, cuando se les traslada al Hogar Materno provincial o al Hospital General Doctor Agostinho Neto para finalizar su embarazo.

“Aquí no solo las atendemos médicamente, sino que también nos aseguramos de que reciban la alimentación adecuada, y buena comunicación con sus familiares para que estén tranquilos y al tanto de lo que ocurre en cada momento con ellas”, explica.

La dieta varía según las necesidades de cada gestante: aquellas que tienen bajo peso reciben dietas hiperproteicas, mientras que las con sobrepeso o que presentan algún tipo de complicación son atendidas con dietas hiposódicas.

Para garantizar que las pacientes reciban todos los nutrientes necesarios, además de los productos que garantiza el sector de Salud y el Gobierno, el hogar cuenta con la colaboración de diversas unidades productivas locales, y donaciones de campesinos y trabajadores por cuenta propia.

“Las colaboraciones de la comunidad nos han permitido garantizar los estándares nutricionales, entre los que destacan productos como plátano, boniato, habichuela, cárnicos, helados y galletas, lo que hace que nuestras gestantes se sientan más cómodas y bien atendidas”, añade.

La institución garantiza una atención integral, desde la observación médica diaria hasta el acompañamiento emocional de cada futura madre.

Miradas desde el sector de la Salud

Reudelkis Azahares Mautel, director de Salud en el municipio de Yateras, resalta la importancia del Hogar Materno, pieza clave en el fortalecimiento del Sistema de Salud en el territorio.

Con una población de casi 15 mil habitantes, la creación de la entidad médica era de los planteamientos históricos de los lugareños, debido a su ubicación montañosa y de difícil acceso. Las gestantes, especialmente aquellas que habitan en áreas rurales, solían tener que recorrer largas distancias para recibir atención especializada, lo que complicaba aún más el seguimiento médico y el cuidado prenatal.

“Antes de la apertura del hogar, las embarazadas necesitaban ser trasladadas a Guantánamo o a Manuel Tames para recibir atención. Ahora permanecen en su municipio, cerca de sus familias, sin tener que hacer largos viajes”, enfatiza Azahares Mautel.

El director de Salud explica que el Hogar Materno de Yateras permite atender a las gestantes con patologías o complicaciones que, anteriormente, se trasladaban a otros municipios para su cuidado.

“El hogar es de tránsito, lo que significa ingresos para seguimiento y tratamiento, pero una vez que alcanzan las 34 semanas de embarazo, son trasladadas al hospital provincial o al Hogar Materno provincial, instituciones de mayores prestaciones”, señala.

La capacidad de ofrecer atención médica especializada a nivel local ha sido un gran avance para la salud materna del municipio.

Actualmente, el municipio reporta una tasa de mortalidad infantil de 6.7 fallecidos por cada mil nacidos vivos y proyecta cerrar el año en 5.7, por debajo de la media provincial.

“Trabajamos en la sostenibilidad del programa, para que todas las gestantes culminen su embarazo felizmente”, sostiene el especialista en Medicina General Integral.

A pesar de los daños que causó el huracán Melissa, que afectó algunas infraestructuras del municipio, las autoridades locales han garantizado que la atención médica no se vea interrumpida.

“Las afectaciones fueron principalmente en los techos de los consultorios médicos, pero ya estamos al 90 por ciento de recuperación y esperamos que todo esté listo antes de finalizar este año”, alega.

A pesar de estos desafíos, la atención médica no ha dejado de prestarse, y las autoridades de Salud siguen trabajando con el objetivo de mantener un municipio libre de focos epidémicos y con una situación higiénica y epidemiológica controlada.

“El Hogar Materno ha sido, sin duda, un logro significativo para el municipio de Yateras, y se ha ganado la confianza de las gestantes, sus familias y la comunidad en general.

“Ha logrado, además, fortalecer las prestaciones de salud materna e infantil y es un espacio seguro y cálido donde las futuras madres pueden esperar tranquilas el desarrollo de su embarazo”, concluye.

Periódico de la provincia de Guantánamo | Sueños materializados en Yateras

ANEXO.-

Periódico de la provincia de Guantánamo | Impulsa el talento infantil proyecto guantanamero de robótica