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Thursday, February 5, 2026

Play the Violin sheet music with Freiburger Barockorchester/ Handel: Concerto a due cori No.3 HWV334

El nombre del virus causante del chikungunya viene de la lengua africana makonde, que quiere decir “doblarse por el dolor”; por ello, desde que fuera detectado por primera vez en Tanzania, en 1952, la conocen como la enfermedad del hombre retorcido y, ciertamente, sus efectos quebrantan las articulaciones y hasta el alma.


 El chikungunya deja varias secuelas, refieren los pacientes. (Foto: Vicente Brito/Escambray)

Basta escuchar la voz quejosa de los espirituanos que llevan como carga pesada las secuelas: artritis, artralgias persistentes o enfermedades inflamatorias que pueden cumplir criterios de artritis reumatoide. Dichas dolencias suelen aparecer después de los primeros 21 días en la fase crónica del padecimiento, según los especialistas.

¿Existen en Sancti Spíritus consultas multidisciplinarias para tratar a las personas con estas secuelas? ¿La aplicación de la Jusvinza y la Biomodulina T —medicamentos cubanos con prometedores resultados en esta dolencia— se extenderá a esta provincia? Escambray busca respuestas con la doctora Mirta Santos León, directora de Asistencia Médica en la Dirección General de Salud.

“El consultorio es el primer eslabón al cual acudir”, afirma la doctora Mirta Santos León, directora de Asistencia Médica en la Dirección General de Salud. (Foto: Facebook)

¿Cuál es el comportamiento actual del virus del chikungunya en el territorio?

Hay una disminución de casos puntuales en fase aguda; una notable disminución, porque a nuestros cuerpos de guardia ya no concurre esa cantidad de personas con fiebre con la sintomatología agravada. Sí va a perdurar la atención a casos en la fase subaguda y crónica de la afección porque esta genera un grupo de complicaciones, sobre todo a largo plazo.

¿Qué estrategia implementa la provincia para la atención a los pacientes con secuelas de la enfermedad?

Es importante explicarle a nuestra población que el sistema de salud nuestro está organizado sobre la base de los consultorios médicos de la familia; este es el primer eslabón al cual acudir. Aquí el paciente puede ser atendido por el Equipo Básico de Salud y puede, incluso, ser dispensarizado e interconsultado de acuerdo con la gravedad de las secuelas de la enfermedad.

La interconsulta se realiza con el especialista de Medicina Interna del Grupo Básico de Trabajo y, también, con el fisiatra que se encuentra en la Sala de Rehabilitación de su área. Por lo general, la mayoría de los pacientes en la fase subaguda y en la fase crónica presentan dolor poliarticular y, en ocasiones, una parestesia en miembros superiores o inferiores; es decir, una sensación de calambre, de hormigueo a nivel de brazos o a nivel de piernas, asociado a estos dolores que, algunas veces, son matinales y suelen ser más agudos en personas con artritis reumatoide u otra enfermedad articular.

Nuestra población, reitero, puede acudir al consultorio del médico de la familia, al Grupo Básico de Trabajo direccionado por este médico y también a nuestros fisiatras, quienes laboran en las salas de rehabilitación, donde ofrecen consultas propiamente a estos enfermos y también indican tratamiento curativo o supresor con todos los medios que puedan existir en dichas salas.

¿En resumen, no existe un centro asistencial específico donde se brinde una consulta multidisciplinaria para la atención directa a estos pacientes, como ocurre en otras provincias?

Existe todo un mecanismo para derivar de la Atención Primaria a la Secundaria a aquellos pacientes con antecedentes de otras patologías que pueden llegar a descompensarse y agravar su estado de salud.

¿Qué se establece para el caso de las embarazadas?

Tenemos la indicación del Ministerio de Salud de que cada una de las gestantes con esta patología debe ingresar en el Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos en el servicio propiamente de Ginecobstetricia u Obstetricia; allí reciben una atención diferenciada por los especialistas de Medicina Interna como una enfermedad viral aguda en ese momento.

Estas embarazadas tienen un seguimiento también por el obstetra antes y después del nacimiento del bebé.

¿Los pacientes que concurren a la consulta de Reumatología deben ser remitidos directamente de la Atención Primaria?

Nuestros especialistas de Reumatología hoy tienen una proyección a los diferentes municipios; pero, repito: no podemos cargar la consulta de Reumatología para atender pacientes con esta afección que pueden ser atendidos por el clínico y el fisiatra de las áreas de salud, porque el tratamiento medicamentoso utilizado puede indicarlo cualquiera de estos facultativos, desde el médico de familia hasta el especialista de Fisiatría que se encuentra en el propio policlínico.

¿Cuáles pacientes deben acudir a una consulta de Reumatología?

Los que tengan antecedentes de una artritis por esta causa. Me refiero a una afección que tenga incidencia en la Reumatología propiamente; una artritis de diferentes modificaciones en un paciente conocido o en uno que aparezca por primera vez.

En el caso de nuestra provincia, se estaba haciendo una intervención con el medicamento cubano Jusvinza para un tipo de una artritis específicamente, que tiene sus requisitos de inclusión y que no obedece solo al chikungunya; sino a otros criterios en pacientes con artritis reumatoide.

¿La aplicación de la Jusvinza y la Biomodulina T se extenderá a Sancti Spíritus?

Hoy no se está realizando intervención con estos fármacos en el territorio. Se están haciendo estudios clínicos con la Jusvinza en otras provincias y, cuando esté listo el resultado, se generalizará al resto del país.Sancti Spíritus: ¿Dónde son atendidos los pacientes con secuelas de chikungunya? – Escambray

Sala de Oncopediatría del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología de Cuba.

 


Alejandra Cuadras Marrero

La voz de las madres en la sala de Oncopediatría del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología de Cuba revela la dimensión humana de una batalla marcada por carencias y esfuerzos colectivos que ponen en el centro de las prioridades la vida de un niño.

Nuestra llegada a la sala de Oncopediatría del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología rompe la dinámica habitual. Las miradas curiosas, expectantes, se detienen en los nuevos extraños, confirmando que la presencia interrumpe el ritmo diario. En medio de juguetes acomodados en las camas y no pocos silencios, la jornada adquiere otra significación: concientizar, movilizar voluntades y reunir todos los intereses en el Día Mundial de Lucha contra el Cáncer.

En ese escenario, la voz de Arlenys Martínez Scull, madre de Ariannis, pequeña de cuatro años que enfrenta la enfermedad, se impone. «El día a día de una madre con una niña que padece este mal es una batalla silenciosa», afirma.

Cada mañana, dice, se levanta agradeciendo a Dios por la fuerza que le permite seguir adelante. «Cuando uno recibe la noticia de que su niño está enfermo, el mundo y las prioridades cambian. Todo se resume a darles la atención que necesitan y a sacar fuerzas por ellos», asegura.

De los Arabos, en la provincia de Matanzas, ella describe a su pequeña como una niña alegre, hiperactiva, que necesita constante vigilancia en casa para cumplir con el reposo indicado. «Aquí en el hospital está tranquila, porque le tiene un poco de respeto, pero allá hay que estar encima de ella para que no corra». Y claro, es algo propio de su edad infantil, de su ternura.

Aun así, la familia procura que la enfermedad no limite su infancia con juegos en su cuarto, dinámicas que la mantengan contenta y un ambiente que le permita sentirse como cualquier otra niña.

Sin embargo, la madre reconoce que el camino no está libre de obstáculos. La falta de insumos, medicamentos y recursos básicos se siente en cada etapa del tratamiento. «Las dificultades sí están, es una realidad», admite, recordando todas las veces que, a pesar de la falta de combustible, tanto el Gobierno como el Ministerio de Salud Pública gestionaron su traslado a la capital para que la pequeña no pierda ninguna sesión de quimioterapia.

El bloqueo que provoca tantas carencias de insumo para el tratamiento en la sala de oncopediatría, no doblega las voluntades ni las sonrisas. Foto: Favio Vergara

El peso de las dificultades

La experiencia de Arlenys refleja en carne propia las tensiones que atraviesa el sistema de Salud cubano bajo el impacto del bloqueo económico, comercial y financiero, así como las nuevas medidas anunciadas por la administración de Estados Unidos. Los especialistas lo traducen en obstáculos estructurales que limitan el acceso a medicamentos, tecnologías y recursos imprescindibles.

El doctor Luis Eduardo Martín Rodríguez, director del Instituto de Oncología y Radiobiología, reconoció que la disponibilidad de recursos ha disminuido, y algunos equipos se han perdido por roturas, debido a la imposibilidad de acceder a piezas de repuesto. Sin embargo, destacó la disposición total de los trabajadores del centro, quienes conforman un dispositivo humano y técnico para sostener la atención.

«El compromiso con los pacientes y sus familias sigue siendo la prioridad. Nuestro esfuerzo está dirigido a mitigar los efectos tangibles de esas medidas, garantizando que cada niño y adulto reciba la atención que merece», afirmó. Al mismo tiempo, recordó que la labor del centro se sostiene sobre tres pilares fundamentales: la asistencia, la docencia y la investigación, que permiten mantener un sistema integral de atención oncológica.

En el trabajo colectivo

Ese compromiso no solo se percibe en las palabras del Director, sino también en la voz de las madres que acompañan a sus hijos en la sala. Ellas confirman, desde la experiencia cotidiana, el esfuerzo diario del personal médico y auxiliar, la preocupación y entrega constante por cada detalle. En medio de tratamientos largos y jornadas agotadoras, reconocen que la atención recibida es un sostén imprescindible.

Las madres, junto a sus pequeños, agradecen el esfuerzo cotidiano del país para aliviar, en la medida de lo posible, todas las dolencias físicas y emocionales. Foto. Favio Vergara

Mariuska Forteza Sáez, especialista de segundo grado en Oncopediatría y jefa de esa área, explica que el equipo multidisciplinario —integrado por médicos, enfermeras, sicólogos y trabajadores sociales— está totalmente comprometido con sus pacientes. «Los diagnósticos que damos son muy complejos, desestructuran su vida y la de sus seres queridos», explica, por lo que procuran ser sinceros, esperanzadores, brindando apoyo médico y sicológico sin ofrecer falsas expectativas. La confianza en el equipo médico es esencial para que la comunicación y el acompañamiento integral sea efectivo.

La especialista destaca que la sala cuenta con 20 camas y recibe pacientes de todo el país, desde recién nacidos hasta jóvenes de 19 años. El servicio forma parte de una red nacional de ocho centros de oncopediatría, con protocolos unificados que permiten medir
resultados y alcanzar tasas de supervivencia comparables con países desarrollados.

El trabajo cotidiano, sin embargo, enfrenta grandes retos. A menudo, el equipo debe reinventarse para adaptar tratamientos y protocolos ante la falta de determinados medicamentos oncológicos. «Sabemos cuál es el esquema de primera línea, pero muchas veces no tenemos los insumos para hacerlo», admite, lo que obliga a buscar alternativas para garantizar la recuperación y reinserción de los pacientes.

Continuidad de una estrategia nacional

A pesar de esas dificultades, Cuba se ha mantenido constante en la prevención y el control del cáncer. Desde 1968 se implementan programas intersectoriales y comunitarios articulados —desde la estructura misma del sistema de Salud— que funcionan a través de una red nacional que incluye oncología clínica, radioterapia, medicina nuclear y oncopediatría. «Es un esfuerzo sostenido que involucra a todo el país», subrayó el doctor Luis Alberto Martínez Blanco, jefe de la sección del cáncer del Ministerio de Salud Pública.

El especialista destacó que en este Día Mundial de Lucha contra el cáncer, se deben pactar, también, nuevas iniciativas dirigidas a la concientización, la promoción de hábitos de vida saludables y la garantía en la accesibilidad a diagnósticos oportunos, tratamientos y tecnologías adecuadas de las personas. «No se trata solo de prevenir, sino de crear condiciones reales para que cada paciente reciba la atención que necesita», puntualizó. En ese sentido, insistió en que, pese a las limitaciones externas, el sistema de Salud cubano mantiene su compromiso con la población y con la defensa de un modelo inclusivo y humano.

Cuba enfrenta grandes dificultades en su sistema sanitario, pero lo hace con un compromiso que trasciende las carencias, el de mantener la atención, la dignidad y la esperanza de su pueblo. Ese es, quizá, el mensaje más contundente, incluso en medio de las restricciones, la vida sigue siendo defendida con la misma fuerza con que se protege un país entero.