Community prevention.

Thursday, December 25, 2025

La violencia de genero en Cuba, el machismo, tiene como raiz la influencia de los hombres canarios en la isla.

 


Segun publica hoy Diario de Canarias , "Canarias está a la cabeza de todo el estado español en denuncias de malos tratos. Según los datos del observatorio contra la violencia de género del Consejo General del Poder Judicial, Canarias es la comunidad con mayor incidencia en violencia machista en España, muy por encima del resto de regiones. El número de mujeres víctimas ha crecido de forma preocupante. En 2024  ha habido un aumento porcentual del 46,6%, la más alta de todo el Estado.

Con estos datos solo podemos afirmar que el machismo sigue anclado en nuestra sociedad canaria" (Testimonio de la periodista Nieves Rodriguez Rivera en su opinion Queridos señoros )


Monday, December 22, 2025

En la 27ª Olimpiada Matemáticas de Centroamérica y el Caribe, celebrada en Costa Rica del 6 al 12 de diciembre de 2025 obtuvo Cuba Oro, plata y bronce..

 


Diego García Rodríguez, del IPVCE Eusebio Olivera Rodríguez, de Sancti Spíritus, se alzó con medalla de oro, Yeison Alejandro David Abreu, del municipio Nuevitas, obtuvo medalla de plata, mientras que Javier Ernesto Galindo Nápoles, del IPVCE Máximo Gómez, se llevó la medalla de bronce, los dos ultimos de Camaguey.

Adelante - Jóvenes de Camagüey destacan en Olimpiada de Matemáticas

La Educacion en Cuba actualmente.

 

Sunday, December 21, 2025

El virus que hace trizas las articulaciones, debilita el organismo, llena de dolores y sus efectos se extienden por un tiempo indefinido para la mayoría, con consecuencias, incluso, crónicas en no pocos casos esta en Cuba.

En medio de una crisis económica tremenda, con apagones redoblados y donde faltan desde el paracetamol para controlar la fiebre y las sales de rehidratación, hasta los alimentos esenciales que garanticen una adecuada nutrición, el chikungunya llegó como el tiro de gracia que nos faltaba.


Durante los últimos tiempos, Sancti Spíritus, como otras provincias del país, ha sido atacada por el chikungunya. Aunque no aparece ninguna estadística oficial que lo confirme, resulta difícil que algún barrio o comunidad permanezca ileso. De una ventana a otra, en las colas o en cualquier esquina, todos hablan de lo mismo.

Y, según la opinión especializada, resulta lógico porque la velocidad de transmisión de este virus en el país semeja un tren por una línea cuesta abajo dada la virginidad de los cubanos ante esta enfermedad que encontró en la isla un caldo de cultivo perfecto, pues su único antecedente recordado fue el pequeño y enseguida controlado brote de 2014 en Santiago de Cuba.

Sin dudas, transitamos por el escenario epidemiológico más complejo después de la pandemia de covid. Con notables diferencias porque, según los especialistas, esta arbovirosis resulta muy poco mortal. Pero quienes la hemos padecido sabemos de sus estragos, que también han incluido —en el peor de los casos— algunos lamentables fallecimientos, así como pacientes que han cursado por estados graves y críticos.

Aunque no todas las personas enferman igual, ni presentan los mismos síntomas, la mayoría carga con las secuelas de este virus que hace trizas las articulaciones, debilita el organismo, nos llena de dolores y sus efectos se extienden por un tiempo indefinido para la mayoría, con consecuencias, incluso, crónicas en no pocos.

Durante la última conferencia de prensa ofrecida sobre la situación epidemiológica del territorio, las autoridades sanitarias confirmaron la existencia de una epidemia aquí, a partir de la amplia circulación de dos arbovirosis que coinciden actualmente en el territorio: el dengue y el chikungunya.

Aunque la tasa de incidencia de dengue ha disminuido discretamente, las estadísticas oficiales andan a kilómetros de la realidad en ambos virus debido a que muchísimas personas enferman y no asisten a los centros de salud.

Además, al Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí, encargado de confirmar el diagnóstico, solo se envían un puñado de muestras porque esa muy prestigiosa institución carece de suficiente capacidad para asumir más exámenes, dada la masividad de estos padecimientos y sus otras responsabilidades con los demás dictámenes que le competen.

Pero, por la sintomatología y el incremento de los casos febriles, los sospechosos pululan en Sancti Spíritus, al punto de parecer poco probable que alguien se escape de estos males transmitidos por el mosquito, ese insecto generador de un panorama sanitario de manejo bien complicado aquí, según han admitido los expertos.

Sobre todo, porque el maldito Aedes aegypti se mantiene con un alto nivel de infestación, en particular puertas adentro de los hogares o en sus alrededores, donde se localiza alrededor del 80 por ciento de los focos encontrados en la provincia.

Algunas acciones para combatirlo han comenzado a desplegarse durante las últimas semanas en el territorio, donde ya se han fumigado decenas de miles de viviendas, sobre todo en la ciudad espirituana y en Trinidad.

Además, se han concretado tratamientos extradomiciliarios por calles principales de algunos municipios; y se priorizan la desinfectación en los hogares de las embarazadas y de los niños menores de un año, segmentos más susceptibles y proclives a las complicaciones derivadas de estas arbovirosis. 

Pero ha resultado imposible concretar fumigaciones intensivas como en otros tiempos, debido a la falta de los recursos imprescindibles, lo cual ha obligado a concentrar las labores en los lugares con más focos, casos febriles, confirmados o sospechosos de estos padecimientos.

Junto a ello, se ha fortalecido la asistencia médica y de enfermería —siempre distinguida por su profesionalidad y entrega—, en las instituciones sanitarias, en particular en el Hospital Pediátrico; y de forma intersectorial se despliegan acciones para disminuir la deplorable higiene comunal que hoy engorda a este y otros vectores transmisores de enfermedades.

En medio de una crisis económica tremenda, con apagones redoblados y donde faltan desde el paracetamol para controlar la fiebre y las sales de rehidratación, hasta los alimentos esenciales que garanticen una adecuada nutrición, el chikungunya llegó como el tiro de gracia que nos faltaba.Las secuelas del Chikungunya – Escambray

 

Máster en Ciencias de la Comunicación. Especializada en temas económicos. Ganadora de importantes premios en concursos nacionales de periodismo.

Saturday, December 20, 2025

Logopedas y artistas crean un espacio cultural para cinco ninos con Sindrome de Down en Las Tunas, Cuba.

 


Tunas.- En el centro cultural Huellas, sede de la Filial de la Fundación Nicolás Guillén Las Tunas, fuimos testigos esta semana del primer encuentro del proyecto Cromosomas de Amor.

Un gusto para 26 compartir las risas de Hansel y Nachly, escuchar el cuento que hizo Ana Bella, ver a Alexander jugar con la pelota y percibir el deleite de Derick, que no había manera de que estuviera quieto entre tanta algarabía.

Son ellos apenas cinco de los niños que en el municipio de Las Tunas tiene localizados el Centro de Diagnóstico y Orientación (CDO) con síndrome de Down, génesis y esencia del hacer noble de este proyecto.




Nace en Las Tunas Cromosomas de Amor (+fotos)






Como es el trabajo de una maestra de primaria en Cuba.

 



El aula es un altar sagrado para esta maestra, quien asegura que un buen docente debe reconocer las diferencias de sus alumnos. (Fotos: Ana Martha Panadés/Escambray)

El aula huele a tiza, a letras y números que toman sentido en cada lección. Para la maestra Namidia Aragón Naranjo es su templo, el espacio donde imparte las asignaturas de ciencias; pero el verdadero aprendizaje es recíproco porque los niños le han enseñado a ver el mundo con ojos nuevos cada día, a respetar las diferencias, a no rendirse nunca.

La vocación nació con ella; una semilla pequeña pero bien plantada que fue creciendo con el ejemplo y el cariño de sus maestras de Primaria. Al concluir la Secundaria, optó por la Escuela Formadora Manuel María de Mendive y desde 1990 ejerce la profesión. “Ya llevo 35 años de trabajo”, dice con humildad y regocijo.

Ahora Escambray le pide prestado unos minutos; y en la biblioteca de la escuela primaria República de Cuba, del municipio espirituano de Trinidad, donde labora desde el 2016, Namidia comparte vivencias que han marcado su paso por el magisterio, desde su apoyo casi por un año en Zona Roja durante la covid hasta su estancia en Honduras, declarada libre de analfabetismo gracias al método cubano Yo, sí puedo.


Namidia Aragón Naranjo, docente trinitaria que atesora hermosas vivencias en 35 años de labor.

Ahora que mira en retrospectiva, asegura que cada acontecimiento moldeó su desempeño como docente y la impulsó a alcanzar nuevos sueños. Primero la licenciatura, que finalizó en 1996 y luego la maestría, en 2010. Y en todos esos años no se apartó del aula, su razón de vida.

“Comencé en la escuela José Mendoza el primer año de graduada y transité por los planteles de Condado y Casilda hasta incorporarme al centro escolar José Martí Pérez, donde permanecí más de veinte años. En ese tiempo me propusieron como jefa de ciclo, pero a los seis meses renuncié porque no puedo estar lejos de la docencia y de mis alumnos.

“Me satisface interactuar con los niños. Hay que tener mucha empatía para entender sus individualidades. La pedagogía, los métodos, la tecnología…; todo eso son herramientas. La base está en ver la diferencia en cada estudiante, trabajar con los que más dificultades presentan, estimular la creatividad, ser justo con el regaño y premiar las buenas acciones”.

Su magisterio es un acto de amor constante. El amor que celebra un avance pequeño como si fuera una gran victoria. El amor que se queda después de clase para escuchar un problema que nada tiene que ver con la escuela, pero que es el mundo entero para un infante.


Namidia junto a su hija, también maestra, y su nieta.

“Me gusta trabajar con los alumnos más rebeldes. A ellos hay que llegarles con métodos diferentes, o de lo contrario hacen rechazo a la clase, al maestro y a todo.

“Recuerdo un niño así. Había perdido su mamá cuando estaba en primer grado y se quedó solo con su papá, que trabajaba hasta tarde. Lo atendía una vecina o el que primero apareciera. Esos problemas familiares afectaron su aprendizaje y su disciplina, no prestaba atención y se convirtió en un estudiante hiperactivo.

“Desde el primer momento comprendí que tenía falta de cariño y de atención. Me fui ganando su confianza y comencé a trabajar con la matemática que era la asignatura con mayores dificultades. Lo convencí para que llegara una hora antes de la sesión de la tarde y repasábamos todos los contenidos; con mucha paciencia fue avanzando. Él también se esforzaba y comenzó a cambiar. Es una de las mayores recompensas en todos estos años”.

La sensibilidad de esta educadora trinitaria conmueve. Por su dedicación y resultados en la docencia resultó propuesta para una misión de colaboración. Se preparó para impartir el método cubano Yo, sí puedo, valioso aporte para acabar con el analfabetismo en naciones hermanas, y en los dos cursos aprobó con notas satisfactorias. Lista para viajar y expandir la luz del conocimiento, la covid aplazó este proyecto, pero no su vocación de servir.

“En el 2020 se pidió la disposición de maestros para apoyar en Zona Roja. De este colectivo nos incorporamos dos voluntarias en la escuela especial Jesús Betancourt que funcionó como centro de atención a pacientes. Siete días allí, una semana de aislamiento en una villa para descartar el contagio y otra en la casa. Así estuvimos alrededor de un año.

“O sea, que fue una tarea muy humana, pero difícil y riesgosa, porque cuando muchos permanecieron resguardados en sus hogares, con su familia, nosotras nos expusimos al contagio; sin embargo, fue muy reconfortante poder ayudar en momentos tan complejos para nuestro municipio y el país”.

En el 2022 una llamada telefónica le confirma la misión de alfabetización en Honduras. “Eso fue en noviembre —recuerda— y ya el 20 de diciembre estaba montada en el avión”.

Namidia se desempeñó como asesora metodológica para atender tres municipios de esa nación centroamericana. “Y la labor fue extraordinaria pues en solo tres años logramos que el país se declarara libre de analfabetismo”, asegura.

“Trabajamos con maestros, pero también se sumaron muchos voluntarios en cada comunidad, con un poco más de nivel educacional. En la recta final se incorporaron, además, alumnos de noveno y duodécimo grados que recibieron una preparación intensiva. En todo momento hubo mucho rigor y seriedad; lo demostró el test de alfabetización que se aplicó después de finalizar el proceso, validado por expertos.  

“Fue una experiencia bellísima. Una campaña amplia y ardua en la que las personas aprendieron a leer y escribir lo elemental. Algo parecido a lo que se vivió en Cuba en los primeros años de la Revolución. Me siento muy afortunada”.


La educadora imparte las asignaturas de ciencias del segundo ciclo en la escuela primaria República de Cuba, del municipio de Trinidad.

Namidia ya está de regreso en el aula, su altar sagrado, para retomar su labor como docente del segundo ciclo de la enseñanza primaria. La etapa más frágil y emocionante que existe, según ella. Ya no son los niños pequeños que te ven como una figura casi maternal; tienen un pie en la infancia y otro, en un mundo más complejo. Se les abre la mente, comienzan a cuestionar, a tener opiniones propias, pero conservan esa chispa de inocencia.

Y no vacila ante la interrogante sobre la misión de un maestro en ese nivel educativo. “Ser el primer espejo honesto y amable en el que un niño se mira y descubre que tiene un valor infinito y un potencial único. No somos quienes ponemos la luz dentro de ellos. La luz ya está. Nosotros solo ayudamos para que pueda brillar”.

¿Qué le diría a un joven que se forma hoy como docente?

Ven. El aula te necesita. Pero ven con el corazón abierto, preparado para dar todo, y a cambio, recibirás lo que no tiene precio; la oportunidad de cambiar el mundo. Porque mientras otros diseñan casas y software, siembran alimentos o salvan vidas, nosotros construimos el futuro.

Educar, bien lo sabe Namidia Aragón Naranjo, no es una carrera, sino una siembra; y su cosecha, incluso la de la familia, con su hija también maestra, ya está creciendo, fuerte y derecha, como un árbol bien plantado.El aula: altar sagrado para Namidia Aragón (+fotos) – Escambray



ANA MARIA PANADESReportera de Escambray. Máster en Ciencias de la Comunicación. Especializada en temas sociales.