Saturday, March 4, 2017

El tomate, rey de la mesa.


Cada día son más los adeptos a los vegetales en sus diversas formas de preparación. Empero, sin dudas, las más codiciadas siguen siendo las ensaladas, tal vez porque, amén de sus propiedades alimenticias, son verdaderos adornos en la mesa de los comensales.
Dentro de las múltiples opciones. el tomate ha gozado siempre de la preferencia popular. En su forma natural, a algunos les gustan verdes y a otros maduros; sin embargo, en este último estado es más rico en vitamina A y sales minerales. Lo cierto es que, sencillamente, su presencia sobre el mantel invita a degustarlo por el colorido y la forma de sus rodajas.
Planta nativa de la América tropical continental y cultivada en todas las regiones templadas y tropicales del mundo, en Cuba desde hace mucho tiempo los productores la tienen entre los renglones agrícolas de gran valor comercial y su cosecha coincide, por lo general, con el ‘período invernal’.
En la actualidad, en nuestro país, algunas de sus especies tienen su espacio en organopónicos, huertos intensivos y casas de cultivo tapado.
Existe una variedad silvestre de frutos muy pequeños llamada cimarrón. También algún tiempo atrás abundaban los llamados placeros o de cocina, que lamentablemente ya no se ven tanto en los mercados, al menos en nuestro país.
Por lo general, el consumo de esta verdura ayuda al buen funcionamiento de la vista y protege la piel. El hierro que posee aporta una acción benéfica a la sangre, mientras que el calcio contribuye a la formación de los huesos y al correcto estado del sistema nervioso y muscular.
Según la literatura consultada, el tomate -aparte de su empleo ya sea como condimento (en salsa, puré o natural) o como ensalada- tiene además mucha demanda por sus características medicinales. En este campo tiene poderes laxativos y diuréticos. Es un magnífico estimulante de los jugos gástricos.
También en otros tiempos (aun hoy en algunas regiones del mundo lo hacen) era utilizado como remedio casero para las quemaduras. En tal caso se aplica un fruto abierto sobre la parte lesionada inmediatamente después de sufrido el accidente, con lo que se logra aliviar el dolor y hasta se impide que se formen ampollas o vejigas
Algunos entendidos en la materia lo aconsejan como astringente, e incluso dicen que forma parte de una pomada muy recomendable para las hemorroides. Existe buena cantidad de preparaciones farmacéuticas que incluyen el jugo entre los ingredientes.
Para el consumo es importante tener en cuenta que los tomates no deben pelarse, pues la cáscara es rica también en vitaminas y minerales a aprovechar. Eso sí, antes de consumirlos resulta imprescindible lavarlos bien.
Recuerdo una película norteamericana con el título de “Tomates verdes fritos”. El homónimo alude a un restaurante cuyo plato especial era ese. Les confieso que he probado esa variante, y le doy la razón al filme de marra al justificar la alta demanda del manjar entre los parroquianos del lugar.
TOMATE VS DERRAME CEREBRAL
Un estudio realizado por investigadores de la de la Universidad de Finlandia Oriental, en Kuopio (Finlandia), muestra que los hombres que consumen asiduamente tomates podrían tener menos probabilidades de sufrir un derrame cerebral.
El estudio, publicado en la revista Neurology, investigó a más de mil varones mayores de 45 años, en los que se observó que quienes tenían niveles más altos en sangre de licopeno —un antioxidante que pertenece a la familia de los carotenoides— tenían menos probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular.
El licopeno es un “potente antioxidante”, afirma el investigador principal, Jouni Karppi, quien ha destacado que ayuda a proteger las células del cuerpo contra el daño que, a la larga, puede conducir a la enfermedad. La investigación también sugiere que el propio elemento ayuda a combatir la inflamación y los coágulos de sangre, y pueden ser mejores que otros antioxidantes.
El licopeno es una sustancia química que da un tono rojizo a algunos alimentos como los tomates, pimientos, sandía y papaya. Para la mayoría de la gente, los primeros y sus derivados son, con mucho, la mayor fuente de ese compuesto en la dieta.
A raíz de estos resultados, otro grupo de investigadores han afirmado que el estudio finlandés no prueba que los tomates por sí solo que este antioxidante puede reducir el riesgo de accidente cerebrovascular, ya que consideran otros factores que podrían explicar las probabilidades más bajas de sufrir un derrame cerebral en los hombres estudiados.
El estudio ha evaluado a mil 031 hombres de 46 a 55 años a los que se les ha medido sus niveles en sangre de licopeno, alfa y beta-caroteno, y vitaminas E y A. Durante 12 años se observó los derrames sufridos y en los hombres con altos niveles de licopeno se dieron once casos, mientras que en los de niveles inferiores sumaron 25.
Según el sitio digital ecoticia.com, los investigadores también registraron algunos factores importantes que afectan el riesgo de accidente cerebrovascular, como el tabaquismo, la hipertensión arterial y la diabetes, y el grupo de alto licopeno todavía tenía un riesgo 55 por ciento inferior de sufrir un accidente cerebrovascular.
“Estudios como éste son interesantes, pero tienen limitaciones significativas”, ha advertido Larry Goldstein, director del Centro de Stroke Duke y profesor de la Duke University Medical Center en Durham, Carolina del Norte (EEUU), quien entiende que las conclusiones de la investigación vienen a corroborar “las recomendaciones actuales para mucha gente a tener una dieta bien variada, con frutas y verduras”.
POR QUÉ EL TOMATE NO SABE A TOMATE
No es un misterio, pues no pocos de los que han comido el vegetal en los últimos años saben que este fruto hoy no sabe a nada. Ha perdido su sabor pese a infinidad de nuevas variedades alimentando los mercados en los últimos decenios.
Un grupo de investigadores encontró la razón, hallazgo del que partirá la solución. En un artículo publicado en Science anunciaron haber encontrado los genes que responde por el sabor en los demandados tomates.
Harry Klee, de la Universidad de Miami, uno de los científicos involucrado explicó que en la investigación buscaron cuál era la causa de la pérdida de sabor y la hallaron. “Podemos hacer que el tomate de los supermercados sepan muchísimo mejor”.
Primero averiguaron cuáles de los cientos de químicos en este fruto contribuyen más al sabor. Hoy carecen de suficientes azúcares y químicos volátiles críticos para un mejor gusto. Son características perdidas en los últimos 50 años.
De acuerdo con el sitio digital Ciencia al Día, cada persona posee el mismo número de genes en su ADN, pero una versión particular de cada gen determina características como altura, peso y color de cabello.
El aleloide es una de las formas alternativas de cada gen. La idea era identificar porqué las variedades modernas son deficientes en ciertos químicos que le dan el sabor. “Es porque han perdido los alelos más deseables en un número de genes”, cita la publicación.
Así, identificaron los puntos de los pares genéticos buenos en el mapa del genoma del tomate, en especial aquellos que controlan la síntesis de todos los químicos importantes. Y una vez hallados, usaron análisis genético para reemplazar los alelos ‘defectuosos’ por otros buenos en variedades modernas de tomate.
Como el cruzamiento toma tiempo y los científicos estudian cinco o más genes, los rasgos genéticos de este estudio pueden demorar de 3 a 4 años para producir nuevas variedades. Variedades de tomate que… ¡sí sabrán a tomate!
Fuente: http://www.5septiembre.cu/el-tomate-caballero-de-la-mesa/