Monday, April 24, 2017

Cuantificacion de los gastos de salud en Cuba y politicas medicas de ahorro en el tratamiento.Una tesis doctoral.

El costo de la atención médica por enfermedades y pacientes, le permite ahora al Hospital Provincial de Cienfuegos fundamentar sus estudios clínicos con un componente económico. / Foto: Juan Carlos Dorado


Una metodología para la gestión del costo por enfermedades y pacientes en los hospitales generales de Cuba, es el aporte de la tesis presentada por Reynier Reyes Hernández, profesor de la Universidad de Cienfuegos, en opción al grado científico de Doctor en Ciencias Contables y Financieras.
El estudio se realizó en el Hospital Provincial Gustavo Aldereguía Lima (GAL) y el Centro de Especialidades Ambulatorio (CEA) Héroes de Playa Girón. “Desde 2009 trabajamos en el proyecto con el fin de determinar los gastos en la atención a pacientes, sobre todo en aquellas enfermedades con mayor prevalencia, morbilidad e incidencia en ambas instituciones.

“Diseñamos un procedimiento que permitió calcular el costo del tratamiento recibido por la persona, a partir de la cuantificación de su historia clínica. Eso posibilitó la puesta en práctica de mejores herramientas para el control y la toma de decisiones”.
La investigación inició con el estudio de la neumonía por ser de los padecimientos más recurrentes en Cienfuegos. Luego se extendió a otros como el síndrome febril agudo, el parto único espontáneo, la fractura de cadera, la operación de cataratas, la apendicitis, el infarto cerebral… Unas 25 enfermedades comprendieron la pesquisa económica.

TRAS EL PRIMER EXAMEN

“El GAL aparece entre las primeras instituciones de su tipo en Cuba que logró conocer el costo de la atención a los pacientes, de acuerdo con el estadio clínico, asegura Reyes Hernández. Particularizamos en el consumo de medicamentos y exámenes complementarios, la parte más vulnerable del sistema. La información ofrecida llevó a la dirección del Hospital a implementar nuevas disposiciones
“Se puso en práctica el ingreso domiciliario de casi 570 ciudadanos, que podían recibir el tratamiento en los centros de Atención Primaria de Salud. Lo hicimos de manera experimental durante el periodo 2014-2015 y el ahorro fue de 8 mil 100 unidades monetarias (UM). Calculamos, además, cuánto menos gastaría la provincia luego de aplicada la vacuna contra el papiloma humano (por cáncer cervicouterino) en la mujer y los resultados arrojaron 55 mil UM en el lapso de un año”.
La investigación incluyó el impacto económico del servicio brindado en Cuerpo de Guardia, a donde acuden las personas directamente, obviando otros eslabones del sistema de Salud Pública. Alrededor de 975 mil UM desembolsó el GAL en pacientes que debieron ser tratados en dependencias de la Atención Primaria.
Según la información recopilada, se detectaron también períodos prolongados de hospitalización no acordes con el protocolo médico. Los pacientes continuaban ingresados por más tiempo de lo requerido, a causa de la demora de los exámenes complementarios o por cuestiones ajenas a la institución.
“A raíz del estudio comenzó a funcionar en el Hospital una comisión con el encargo de regular 100 medicamentos de alto costo, importados, y en su mayoría antibióticos. La iniciativa propició el ahorro de más de 3 millones de UM sin afectar los parámetros de calidad. Antes sucedía que el personal facultativo indicaba a veces medicamentos de elevado costo, en detrimento de otros con el mismo efecto, menos caros, e incluso, menos invasivos”, explica Reyes Hernández.

¿POR QUÉ LA PESQUISA?

Cada año la suma destinada por el Estado cubano a los servicios médicos se incrementa. El GAL clasifica entre los grandes hospitales generales del país y el 35 por ciento de su presupuesto es consumido en medicamentos. Disponer del costo promedio por pacientes y enfermedades, resulta una forma de contribuir al empleo racional de los recursos.
“No es solo que el Hospital entienda cuánto le cuesta la atención. El paciente, cuando sale restablecido, necesita tener conciencia de lo invertido por el Gobierno en su tratamiento. Se habla de salud gratuita y debemos saber en qué consiste esa gratuidad, sostiene Reynier Reyes Hernández, doctor en Ciencias Contables y Financieras.
“Siempre figuró en los objetivos de la investigación socializar sus resultados con los funcionarios del GAL y los propios enfermos. Todavía no hemos llegado a la emisión de una factura de cortesía, pero sí pretendemos que el paciente conozca el costo del servicio hospitalario recibido. Queremos que lo sepa, porque después podrá valorar si el monto fue utilizado eficaz y eficientemente”, agregó el profesor.
En la actualidad existe el interés de capacitar al personal directivo de Salud Pública en Cienfuegos sobre la relevancia de la información de costo a la hora de planificar, controlar y decidir. El otro paso es llevar a la contabilidad dicha metodología, de modo que sea sostenible en el tiempo.