Wednesday, April 12, 2017

Metodo de Cuba para disminuir los indices de depresion en la poblacion.(stress)

Getting involved in cultural life decreases depression.
Los expertos definen esta patología como una alteración del estado de ánimo en las personas, que incluye una serie de cuadros clínicos con sintomatologías muy variadas. En el peor de los casos puede provocar el suicidio, un fenómeno social con incidencia mayoritaria en jóvenes de 15 a 29 años de edad.
No obstante, la depresión se puede prevenir y tratar a través de la identificación precozmente de la tristeza persistente, la angustia mental, la pérdida de interés en las actividades con las que normalmente se disfruta o la incapacidad para acometer acciones cotidianas.
Sus síntomas se caracterizan por la pérdida de energía, cambios en el apetito, necesidad de dormir más o menos de lo normal, ansiedad, disminución de la concentración, indecisión, inquietud, sentimiento de inutilidad, culpabilidad o desesperanza, y pensamientos de autolesión.
El tratamiento eficaz consiste en terapias de diálogo y por ello el lema de la campaña actual es: Hablemos de depresión, por la vida da tu paso, a fin de promover habilidades para la comunicación interpersonal y prevenir, identificar y afrontar la enfermedad.
Además, se pretende abordar la estigmatización y dar a conocer cómo recibir ayuda inmediata y segura.
Cristian Morales Fuhriman, representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), indicó en La Habana a la prensa que la enfermedad afecta a 300 000 000 de personas en el mundo y el estimado en América Latina es de un 16% de esa cifra.
Al respecto añadió: «La depresión no discrimina, no importa quién sea usted, cuál sea su trabajo, edad, profesión ó cargo que ocupa. Nos afecta a todos. Es un fenómeno de causas complejas, físicas, sicológicas y sociales. Los sectores más empobrecidos, con malas condiciones de vida, con empleo precario, están más expuestos a sufrirla. Quienes viven en condiciones, cuyos determinantes sociales de la salud son más afectados, evidentemente son más vulnerables».
Por su parte, la doctora Carmen Borrego, directiva del Departamento del Adulto Mayor Asistencia Social y Salud Mental del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), explicó que la Isla cuenta con una red de servicios especializados, que brindan una atención integral a la población, partiendo del modelo de medicina comunitaria, rectorada por el médico y la enfermera de la familia.
Aseguró que esos profesionales se encuentran capacitados para la detección y manejo de la enfermedad y se respaldan en 449 policlínicos, 10 869 consultorios y 136 departamentos municipales de salud mental, ubicados en el primer nivel de atención.
En el segundo nivel de atención se cuenta con 17 servicios de psiquiatría en hospitales generales y clínico-quirúrgicos, otros 15 para la atención infantojuvenil en pediátricos y 19 en siquiátricos.
También dispone de un servicio de consejería telefónica las 24 horas del día, gratuita, confidencial y anónima, con un personal calificado, que aún cuando brinda  información y orientación acerca del manejo de las adicciones, un alto por ciento de las llamadas han solicitado ayuda sicológica en trastornos relacionados con la salud mental como la depresión.
Los ancianos conforman un grupo vulnerable a padecer la enfermedad por el abandono familiar, largas estadías en instituciones sanitarias, pérdida de seres queridos, maltrato, discapacidad física o funcional, padecimientos crónicos no transmisibles, sentimientos de desesperanzas, dependencia al alcohol y otros hábitos, que dañan la salud, entre múltiples causas.
Todo ello se agrava teniendo en cuenta que Cuba sufre un envejecimiento poblacional acelerado. Hoy se calcula que un 19,8% de la población de la Mayor de las Antillas rebasa los 60 años de vida. De ellos, casi un 15% viven solos y la soledad puede derivar en otro de los motivos de la depresión.
Para aliviar este padecimiento y otros relacionados con este fenómeno, el país asumió estrategias con vista a garantizar una longevidad satisfactoria, partiendo de la cobertura médica gratuita y de calidad al ciento por ciento de los cubanos, según aseguró el doctor Alberto Fernández Seco, jefe del departamento de Adulto Mayor, Asistencia Social y Salud Mental del Minsap.
El funcionario agregó que en la nación caribeña existen muchos proyectos sociales y comunitarios para integrar a esas personas y brindarles un nivel de participación. Mencionó los círculos de abuelos surgidos en la década de los 80 del siglo pasado, en los cuales el anciano dedica varias horas del día a la práctica de ejercicios físicos. «En esos grupos se potencian actividades culturales, sociales y deportivas, que asumen la participación y socialización de las personas mayores», indicó Fernández Seco.
Otras modalidades son las 274 casas de abuelos y los 148 hogares de ancianos, con internamiento parcial y total, que buscan la reinserción de ese segmento poblacional en la comunidad; garantizar la atención nutricional y médica, ampliar la cultura general integral de esas personas y lograr una mayor utilidad del tiempo libre en ellos.
Sin embargo, la primordial aspiración es asegurar la permanencia del longevo en su casa, rodeado del cuidado de sus seres queridos y socializado con la comunidad, situación que colapsa cuando vienen la discapacidades provocadas por fracturas de hueso, accidentes cerebro-vasculares, pérdida de la visión y otras patologías asociadas, que derivan en un incremento de la dependencia hacia otras personas.
Por lo cual, se instrumenta la capacitación para cuidadores en unas 250 escuelas en todo el país, donde se enseñan habilidades para auxiliar a los ancianos necesitados de ayuda personalizada. Quienes realizan esta actividad pueden ser asalariados por el Ministerio del Trabajo y Seguridad Social o ejercer el trabajo por cuenta propia (reciben ingresos económicos de parte de los familiares que los contratan).
en esos cursos se insiste en la importancia de la comunicación y en dedicarle tiempo al diálogo con los abuelos, explicó el doctor Fernández Seco y ejemplificó con indagaciones sociales desarrolladas en Cuba en personas con edades centenarias o mayores de 80 años. Puntualizó: «ellos disfrutan del amanecer, la lluvia, el amor y otras manifestaciones de la naturaleza, se aferran a los desafíos y ven la vida con mucho optimismo. Esa es una fórmula para evitar la depresión».
Fuente: http://www.granma.cu/cuba/2017-04-08/cuba-movilizada-contra-la-depresion-una-nefasta-enfermedad-08-04-2017-14-04-29