Sunday, October 30, 2016

Los examenes imagenologicos en Cuba.

Escrito por Olga Lilia Vilató de Varona/Adelante



Categoría: Consultas Médicas

CAMAGÜEY.- No es común que alguien consulte a un médico para conocer qué tipo de examen puede utilizar o no, relacionado con la imagenología, pero sí creo provechoso dedicar esta de hoy a ampliar el horizonte de conocimiento en este sentido. Para ello tuve el privilegio de contar con el Dr. Héctor Pereira Recio, especialista en Radiología, Máster en Medios Diagnósticos en Atención Primaria y Profesor Asistente.
El también jefe de la Cátedra de Imagenología a nivel provincial se refirió de manera exhaustiva a ese servicio del hospital universitario Manuel Ascunce Domenech donde labora.
¿A qué universo ofrece este tipo de atención?
—Tiene un carácter territorial. Normalmente lo brindamos desde Sancti Spíritus hasta Las Tunas en el caso de la Resonancia Magnética; no obstante, en circunstancias como las actuales, en que esos equipos de Santiago de Cuba y Holguín están rotos, también acogemos a esos pacientes, por lo que abarcamos por estos días inclusive a Guantánamo. Lo principal es que las personas necesitadas no queden sin este tipo de investigación.
¿Cuáles son las modalidades con que cuentan?
—Prácticamente con todas las de imágenes disponibles en el mundo. Ofrecemos Rayos X, ultrasonido con sus variantes, Tomografía Axial Computarizada (TAC) e Imagen por Resonancia Magnética (IRM).
¿Cómo llegan los pacientes hasta aquí?
—Remitidos, fundamentalmente, por médicos especialistas de nuestro centro, salvo aquellos como la Resonancia o la Tomografía que abarcamos un grupo de municipios y otras provincias como dije antes, con los que convenimos de acuerdo con las circunstancias, siempre valorados por especialistas, en correspondencia con la enfermedad diagnosticada, previo examen clínico que lo avale.
“Somos exigentes en el seguimiento de la secuencia lógica de los exámenes. Debe comenzarse de lo más simple a lo complejo. Hay afecciones que incluyen estudios de Rayos X y ultrasonido y a partir de los resultados, el médico de asistencia debe decidir si requiere de una Tomografía o de una Resonancia, o un estudio ecográfico más sofisticado, como el doppler, vinculado con los vasos sanguíneos.
“De este modo fluyen, e incluso, nosotros, al interpretar algún que otro estudio, sugerimos al médico de asistencia cuál es el proceder a seguir, porque en ocasiones nos es difícil llegar a una conclusión acertada de primera instancia”.
¿Solo atienden a adultos?
—Sí, con excepción de la Resonancia Magnética. Los jueves se dedica única y exclusivamente a los niños de Camagüey y las otras provincias.
¿Cuál o cuáles son los exámenes más demandados?
—Por fortuna el ultrasonido, que es bastante inocuo, aunque no debe abusarse de su uso. No ha sido demostrado que sea totalmente así. Hay quienes aseguran que si alguien lo utiliza en demasía le produciría daños en sus células; por eso en las embarazadas se tiene en cuenta el curso de su tiempo de gestación, y con independencia de que en la ciudad hay una buena cobertura de estos equipos en la Atención Primaria y Secundaria de Salud, es muy solicitado aquí, sobre todo para indagaciones en el abdomen por enfermedades de vías biliares, otras ginecológicas, o casos de litiasis renal y vesicular, e incluso en algunos de estos se requiere de seguir con otros estudios.
“No brindamos atención a las embarazadas como tal, solo si son ingresadas por causas mayores”.
Algunas personas al asistir a un médico no se sienten bien atendidas si no se les orienta este tipo de estudio…
—Nuestra población tiene cultura médica, eso es cierto, y la divulgación en ese sentido, lo mismo ayuda que perjudica. Me explico. No necesariamente tiene que ser así, porque luego del examen clínico, al estudiar los síntomas y signos de la enfermedad, el médico sabe cuándo apoyarse con estos recursos que están al alcance de la población y esta lo sabe.
Cuando comenzó el uso de la Tomografía Axial Computarizada (TAC) hubo quienes creyeron era algo casi milagroso, ¿qué opina en este sentido?, por cierto le llamaban SOMATON, porque así era la marca de aquellos y fue el término que lo popularizó.
—Es una técnica novedosa y útil en los problemas del cráneo, del tórax, en el abdomen ayuda mucho, pero la competencia en este último caso está rasando con el ultrasonido, que depende de la habilidad y conocimiento de quien lo maneja, y la Tomografía igual, con la ventaja de que otras personas pueden después mirar, analizar y acertar al observar la imagen, porque se guarda y el ultrasonido no, pese a que hay papel especial para destacar la imagen.
¿Qué tiempo queda guardada esa imagen?, ¿tiene el paciente que traer consigo un disco para ser grabado?
—No necesitamos que la persona venga con un disco. Almacenamos las imágenes en un servidor del hospital por tiempo indefinido y estas se van borrando a medida que va llenándose la capacidad, y como mínimo permanecen durante cinco años, pero si viene con su disco se le acepta y se lleva el resultado. Esto posibilita que ante un fallo técnico, que puede ocurrir, el enfermo lo atesora, además, el médico puede acceder a esa información donde sea, e incluso, si quieren buscar segundas opiniones donde desee.
¿Envían con frecuencia a personas a la capital del país?
—Es difícil. Tal vez para un cateterismo vascular que no lo hacemos aquí, y no solo a La Habana, porque en Villa Clara y Santiago de Cuba también hay esa posibilidad.
“Pero, aclaro eso, no estamos exentos de consultar una segunda opinión, hemos acudido a colegas de otras provincias, incluso, de otros países. En mi experiencia personal tuve a una mujer atendida por el neumólogo y al enfrentarme a las lesiones en ambos pulmones, nunca vistas por mí, recurrí a los especialistas más experimentados a quienes les pasaba lo mismo y aunque coincidíamos en el criterio, contactamos con radiólogos españoles, con quienes mantenemos intercambio profesional, les enviamos las imágenes y muy atentamente las revisaron, consultaron con especialistas en tórax, como una subespecialidad nos dieron su opinión, y afortunadamente era igual a la de nosotros. Siempre es bueno estar seguro, en aras del mejor servicio.
“Nos empeñamos en no quedarnos con dudas. Buscamos por todos los medios no dejar desprotegido a alguien”.
¿Qué contratiempo puede traer un examen imagenológico si el enfermo no lo necesita?
—La Tomografía es una técnica que utiliza radiaciones ionizantes y producen daños al organismo. Muchas veces se abusa de ella. Entre los pacientes es muy popular y como el acceso es gratuito, la gente quiere el “SOMATON” por cualquier afección, y hasta piden que se lo pasen por el cuerpo completo y es un error.
“Todo debe ser valorado por un clínico u otro especialista para determinar primero qué parte del cuerpo humano debe ser examinada, segundo, colocar en una balanza, por así decirlo, el costo-beneficio con vista a obtener un resultado provechoso.
“No es que la población deba temer al “SOMATON”, que también nos ha ocurrido. No hay que exagerar, tenemos bien establecido el nivel de radiaciones que se emite a alguien, siempre dentro del rango permisible en cualquiera de los exámenes a realizar, incluso para nosotros, que estamos expuestos, utilizamos un dispositivo protector, con chequeo hematológico incluido.
“Somos muy cuidadosos con las dosis utilizadas para obtener una imagen de calidad. Tenemos licenciados muy bien capacitados para operar el equipo”.
¿En qué se diferencian los tomógrafos con los llamados cortes?
—En este hospital tenemos de los dos tipos, del multicorte y el monocorte. La diferencia está en que la tomografía funciona con un tubo de Rayos X y un sistema de detectores de radiaciones, al hacer la exploración, el paciente se va desplazando en la mesa hacia el interior del orificio, ese tubo de Rayos X va dando vueltas constantemente; el monocorte obtiene una imagen por cada vuelta que da ese tubo y el multicorte consigue 64 imágenes en un solo giro.
“Hay otros multicortes que son de 16, como los de los hospitales Amalia Simoni y Oncológico María Curie, o sea, por cada vuelta alcanza 16 imágenes”.
¿Cuál sería la ventaja entre unos y otros?
—Menos tiempo de exposición a las radiaciones y se dice corte porque son secciones del cuerpo humano, como si cortáramos un pan en rebanadas, algo así, es como rebanadas del cuerpo humano, luego las podemos unir y moverlas como queramos, además, de permitir una exploración un poco más amplia en caso de que lo creamos conveniente.
¿En qué variaría entonces el resultado?
—Al final es el mismo. No quiere decir que un monocorte sea menos preciso.
¿Cuándo las tomografías tienen que ser contrastadas?, y en caso de necesitarse, ¿siempre utilizan yodo?, de ser así, ¿cómo saber si la persona es alérgica o no?
—En algunas hay que utilizarlo, se inyecta el contraste yodado intravenoso, y sí hay quienes hacen alergia. Es obligación de nosotros preguntarle si tiene antecedentes de rechazo.
¿Y si no lo sabe?
—Se le aplica bajo consentimiento informado y lo hacemos con mucho cuidado y bajo estricta vigilancia. La persona tiene que estar consciente de los riesgos ante un proceder de esta naturaleza, incluso, puede llevarlo a la muerte, y estamos en la obligación de decírselo a los implicados, pero el peligro de fallecer por este contraste es mínimo, se habla de un caso por un millón, la cuestión es que no sabemos quién es ese uno.
“Aquí en este hospital, donde llevo más de 25 años entre la residencia y la especialidad, nunca ha ocurrido. Sí hemos tenido reacciones alérgicas de urticaria, por ejemplo, y estamos pendientes, aplicamos medicamentos y orientamos acerca de reacciones de este tipo tardías, el paciente se va advertido para que ante cualquier anormalidad acuda al médico".
Si hace ese tipo de reacción, ¿es correcto decirle nunca más?
—No es tan así, puede aplicársele tratamiento previo y medir muy bien el riesgo-beneficio.
En caso de que una mujer se someta a un estudio que lleve radiaciones sin saber que está embarazada y después lo conozca, ¿qué medidas adoptan ustedes?
—Que se dirija a un especialista en Ginecobstetricia para que reciba los consejos oportunos. Está muy bien establecido.
¿Y si saben que está en estado de gestación y necesita uno de estos estudios?
—Pedimos el criterio de estos especialistas, reitero, siempre sopesando el riesgo-beneficio, y sobre todo evitar exponerla en el primer trimestre del embarazo, período en que la formación del feto es más activa y proclive a producirle algún daño.
Sobre la Resonancia Magnética, ¿algo perjudicial?
—Es un potente imán, que cuando se coloca al paciente dentro ocurre una magnetización y es como la brújula, que sabemos siempre indica hacia el norte provocado por la orientación del campo magnético de la tierra y en este caso sucede lo mismo.
“Después de magnetizar al paciente se le colocan unos dispositivos en dependencia del lugar del cuerpo a estudiar y esos contienen unas antenas que emiten y reciben ondas de radio, como las de los que escuchamos. Esas tienen que poseer una frecuencia determinada, en fin, es todo un proceso que deja ver los puntos blancos a la computadora, algo fascinante y novedoso, pero que no viene al caso explicar en detalles.
“Desde el punto de vista médico está bien establecido que someterse a un campo magnético no constituye un riesgo; no obstante, en el mundo se habla que debe limitarse porque a niveles extremos sí pudiera proporcionar algún problema, mientras en las potencias de los imanes utilizadas con fines médicos no hay nada que temer. Tiene sus indicaciones precisas, previa evaluación médica y la principal es la de la columna vertebral, es muy eficaz. La que tenemos aquí es útil también para el cráneo, las partes blandas, como las articulaciones.
He escuchado que ciertos aditamentos sí son incompatibles con la Resonancia Magnética, ¿qué hay de cierto?
—Así es. Quienes portan marcapasos no pueden porque propicia desajustes en su funcionamiento, tampoco aquellos con prótesis provistas de componentes metálicos, pues sabemos que un imán atrae todo lo metálico y lo lesionaría. La otra gran contraindicación es en quienes padecen de claustrofobia, no lo soportan.
¿Alguno de estos equipos opaca al otro?
—No, más bien se complementan.
Una última recomendación…
—La población debe saber que el médico de asistencia conoce qué examen necesita y por qué. Esa indicación es legal y oficial, con toda la información clínica del paciente. Debe confiar en esa previsión primero y después en el informe del imagenólogo.
Fuente: http://www.adelante.cu/index.php/es/consultas-medicas/7636-ante-examenes-imagenologicos-los-pro-y-los-contra