Thursday, February 9, 2017

Cuando algo en la piel se vuelve cancer.

When something on the skin becomes cancerous.
It is stated that one in six people will have a malignant cutaneous malignancy throughout their life.

Acute and chronic photoexposure is the main risk factor for skin cancer, more here in time accentuated by the weakening of the ozone layer.
Por Ismary Barcia Leyva.
Se afirma que una de cada seis personas padecerá una neoplasia cutánea maligna a lo largo de su vida.
La fotoexposición aguda y crónica es el principal factor de riesgo de cáncer cutánea, más acá en el tiempo acentuado por el debilitamiento de la capa de ozono.
“La causa es su efecto acumulativo, afirma la Dra Marlene Curbelo Alonso, especialista de segundo grado en dermatología-, de manera que el sol que usted tomó durante su infancia y juventud, tiene su efecto sal cabo de cuatro o cinco décadas."
Se dice que una sola exposición que haya provocado ampollas por quemadura solar, es suficiente para padecer cáncer, y si fue antes de las dos décadas de vida, aumenta el riesgo.
Dicho de otro modo, la piel tiene memoria: “Después de largas exposiciones a las radiaciones ultravioleta (UV), el ADN nuclear es dañado, lesionando el ácido nucleico. Estos cambios pueden alterar la información genética celular y producir mutación que influye en la carcinogénesis, sobre todo antes de los 20 años”, explica la experta.
“Antes de 2012 la morbilidad por esta causa era de unos 600 pacientes diagnosticados; en 2014 fueron dos mil 500 los diagnosticados por el Servicio Provincial de Dermatología”, asegura una de sus especialistas, Hoy ocupa el primer lugar entre las localizaciones más frecuentes”.
Esas estadísticas concuerdan con las mundiales; la incidencia de cáncer de piel se ha triplicado en las últimas dos décadas. En el mundo se registran anualmente de 2 a 3 millones de casos de cáncer de piel no melanoma y 160,000 casos de melanoma maligno.
“El melanoma es el más agresivo, mortal, pero por suerte su incidencia es baja, por eso causa menos mortalidad, explica Curbelo Alonso. Los más frecuentes son el carcinoma basal y el epidermoide, sobre todo en personas mayores de 60 años, aunque ya lo estamos viendo  con más frecuencia entre 20 y 30 años.
“Las personas blancas tienen menos melanina, una sustancia protectora. Por eso los fototipos de piel del I al III, las personas de piel más clara, son los más afectados, aunque el resto, incluso a las personas negras también lo sufren, advierte.
Se estima que una de cada 70 personas de la raza blanca enfermará de cáncer de piel, y el 70% de estos casos son curables, si se tratan tempranamente.
Para detectar sus signos precautoriamente, la dermatóloga recomienda el autoexamen en busca de lunares sospechosos. Su forma asimétrica, bordes irregulares, abultamientos, picazón, sangrado, cambios en la coloración, advierten sobre su posible malignidad.
Meteorología al servicio de la dermatología
“En Cienfuegos tenemos un servicio meteorológico que incluye el nivel de las radiaciones solares como un alerta, pero no todos lo tienen en cuenta y se exponen en las horas de mayor intensidad solar”.
Desde hace unos dos años el departamento de pronósticos es el único servicio meteorológico del país que incluye en su parte diario por radio y televisión, el  índice de radiación UV.
Las áreas de mayor incidencia son estudiadas por expertos del Centro Meteorológico Provincial de Cienfuegos,  y alerta sobre las horas de mayor peligro utilizando el código de colores del índice UV solar mundial.
Sus análisis de un quinquenio de registros en cinco estaciones de la provincia, revela que la mayor incidencia  de los rayos UV se encuentra entre las 11 y hasta las 3 de la tarde, en los meses de febrero hasta octubre, e insta a protegerse.
Y tenía un lunar en la mejilla… que casi me hace afirmar ¡¿qué maravilla?!
Para llamar la atención sobre los factores de riesgos, prevenir y detectar tempranamente el cáncer de piel, Cuba realiza cada primer domingo de febrero desde hace 3 años, el  “Día del Lunar”.
Dermatólogos del mundo se unen ese día en una campaña de pesquisa activa de lesiones pre malignas y malignas en la piel.
Los cienfuegueros han extendido la pesquisa durante una semana. Auxiliados por un dermatoscopio, tomaron las oficinas de la farmacia principal del boulevard, en el céntrico paso peatonal de la calla San Fernando. Examinan sus lunares y le advierten de que tal vez que lo que usted considera un atributo de belleza, puede no serlo.
Fuimos testigos cuando una adulta mayor, se puso a disposición del equipo de especialistas, preocupada por una lesión incurable en su mejilla izquierda, cuyo  patrón y estructuras definió  el dispositivo como un posible carcinoma basal. La biopsia dirá la última palabra.
Cada año el  Día del Lunar ante experiencias como corrobora su saldo aleccionador: protegerse.
“Cierto que los protectores solares tienen un alto costo en el mercado en divisas, pero recomiendo a mis pacientes que antes de adquirir un perfume caro, opten por un bloqueador. También existen otros medios: Sombreros, enguatadas, sombrillas, espejuelos oscuros…”
Sólo es tomar conciencia antes de que sea demasiado tarde y se desvanezca  el encantamiento que sintiera el compositor cubano Felipe Casas a mediados del pasado siglo, (sin duda tiempos de menos intensidad de las radiaciones UV),  cuando inspirado cantó a la belleza de los numerosos lunares de una dama que quiso dejar en el anonimato…
”No hay nada en el mundo que pueda igualar/ a la hermosura de aquel lunar”.
Fuente: http://www.5septiembre.cu/y-tenia-un-lunar/